↑ Volver a Quién es quien

♦ Elizabeth Clare Prophet, Guru Ma

La mensajera de la en activo de 1961 a 1999, hizo su transición a los planos superiores en 2009. Infundida del fuego del y la , fue pionera del pensamiento religioso moderno, enseñando los senderos místicos de las principales religiones del mundo. Sus libros desafían al cristianismo dominante con preguntas audaces y respuestas aún más audaces.

Sus estudiantes la llaman “Guru Ma” (la maestra que representa a la Divina), pero más frecuentemente “Madre” debido a su devoción a la llama de Dios como Madre. Su apellido de casada era Prophet (profeta, en inglés), y también su vocación. Profeta viene del griego prophetes, que literalmente significa “hablar en nombre de”, y por ende “mensajero”; un profeta es “el que pronuncia revelaciones divinamente inspiradas”.

Su nombre es conocido por haber dirigido la Iglesia Universal y Triunfante, que tiene su sede en el majestuoso Rancho Royal Teton, de 28 mil acres, en el estado de Montana, en Estados Unidos, lindante con el Parque Nacional Yellowstone.

Hasta los 22 años se dedicó a buscar las enseñanzas de los maestros ascendidos. Cuando las encontró, se consagró a divulgar su mensaje. Escribió más de 50 libros y dio conferencias en más de 30 países y 150 ciudades; dirigió cuatro conferencias al año y entre éstas dio seminarios y cursos intensivos; sirvió a miles de seguidores y fundó su propia escuela Montessori.

Elizabeth Clare Wulf, su nombre de soltera, nació en Red Bank, Nueva Jersey, en 1939. Después de terminar sus estudios de francés en Suiza, asistió al Antioch College, en Yellow Springs, Ohio, y después a la Universidad de Boston, donde obtuvo una licenciatura en ciencias políticas.

Su búsqueda espiritual nació de los recuerdos de vidas pasadas que tuvo durante la niñez y de su decisión de encontrar confirmación de la verdad que le hablaba en el corazón. A los nueve años había asistido ya a todas las iglesias protestantes y católicas y a todas las sinagogas judías en Red Bank sin encontrar las respuestas que buscaba.

Escuchaba la voz de Jesús que me hablaba en el corazón, diciéndome la verdad, a la vez que escuchaba cómo se creaba un error tras otro desde el púlpito” —escribió.

Mientras tanto, sus héroes modernos eran Mohandas Gandhi, Albert Schweitzer y Norman Vincent Peale, cuyas obras leía ávidamente.

De los 9 a los 18 años estudió las obras completas de Mary Baker Eddy junto con la Biblia y asistió a la iglesia local de la Ciencia Cristiana y a la escuela dominical. A pesar de que estaba satisfecha con las verdades más profundas de la metafísica que estaba aprendiendo, sabía que había faltantes y continuó su búsqueda.

A los 18 años abrió un libro sobre el maestro ascendido que había visto en la biblioteca de sus padres durante años pero que nunca había leído. Al encontrarse cara a cara con una fotografía del maestro se sintió electrizada. “Ése fue el punto en que cambió mi vida” —recuerda. Por primera vez sintió la presencia de un maestro ascendido y se dio cuenta de que Saint Germain era el maestro al que tenía que encontrar.

El 22 de abril de 1961 asistió a una reunión de en Boston y conoció a su dirigente, , el mensajero de los maestros ascendidos. Lo reconoció como el maestro que había estado buscando durante toda su vida y que iba a guiarla en el espiritual.

A  las seis semanas se le apareció el maestro ascendido en un parque, cuando se dirigía a clases a la Universidad de Boston. Le dijo que fuera a la ciudad de Washington, donde Mark Prophet la entrenaría para convertirse en mensajera de la Gran Hermandad Blanca.

Respondiendo al llamado, Elizabeth entró en un periodo de disciplina espiritual intensa y de un despertar interno del . Escribió:

Creo que la preparación para el llamado de mi vida había tenido lugar durante varias encarnaciones y que esta vida iba a ser la culminación de la instrucción de mi alma en los misterios universales del .”

Tres años después recibió la unción de Saint Germain para convertirse en la mensajera de la Gran Hermandad Blanca. Dotada de poder por el Espíritu Santo, comenzó a dar mensajes proféticos de los en forma de s hablados ante la congregación de estudiantes de los maestros que se reunían para los servicios religiosos. Al darlos estaba plenamente consciente y en posesión de sus facultades, aunque en un estado exaltado, mientras emitía las palabras de las huestes celestiales. No se trataba de una forma de comunicación psíquica o espiritista, en la que una entidad desencarnada en el mundo del espíritu toma el control del cuerpo de un médium, sino de una transmisión, mediante el Espíritu Santo, del y de la enseñanza de seres inmortales que, al igual que Jesús, han regresado al corazón del Padre.

Los s dieron mensajes proféticos para nuestros tiempos, la sabiduría antigua aplicada a los problemas planetarios actuales e iniciaciones espirituales, que son transferencias de para el despertar del alma.

Mark y Elizabeth se casaron el 16 de marzo de 1963 y juntos levantaron The Summit Lighthouse, publicando ellos mismos las enseñanzas de los maestros. Con un personal que iba en aumento y con miembros por todo el país, ellos y su hijo de un año se trasladaron a Colorado Springs en 1966. Su retiro espiritual en la zona de Broadmoor se convirtió en los años 60 en un lugar de reunión para buscadores espirituales. Aquí nacieron sus tres hijas, se fundó la escuela Montessori International y el movimiento espiritual alcanzó proyección internacional. También aquí, habiendo completado su misión, Mark Prophet hizo su a los planos del espíritu en febrero de 1973.

A pesar de que su pérdida fue profunda, Elizabeth continuó su ministerio con fe en Dios, el apoyo de su personal y el amor de sus hijos. Dirigió un peregrinaje a Sudamérica y seguidamente llevó a cabo una conferencia en la Ciudad de México ese mismo fin de año. Después viajaría a África occidental, Europa, Australia, las Filipinas y la India y recorrió los Estados Unidos y Canadá, impartiendo enseñanzas a miles de estudiantes y estableciendo centros. Continuó escribiendo libros —los suyos propios y la compilación de la obra de Mark— y administrando la organización. Su prioridad principal continuó siendo las semanales (cartas de los maestros ascendidos a sus estudiantes), que Mark había comenzado a publicar en 1958.

En 1976 Elizabeth Prophet estaba posicionada como destacado líder religioso y trasladó la sede de la iglesia Universal y Triunfante, fundada en 1975, a un campus alquilado en Pasadena (California). Dos años después la iglesia compró la hacienda Gillette de 218 acres en las montañas de Santa Mónica, cerca de Malibú, y la bautizó con el nuevo nombre de “Camelot”.

Hoy por hoy la Iglesia sigue teniendo su centro internacional en el Royal Teton Ranch, en el estado de Montana, EUA.

 

Beautiful Dreamer

———-BEAUTIFUL DREAMER

Beautiful Dreamer, Mercury’s Star
Welcome to Terra thy dream from afar.
Borne on the Light winds, God’s holy ray
Waken the world to the breaking of Day!

Refrain:
—-Angels of vict’ry, trumpet the sound
—-Sanat Kumara, thy triumph abound!
—-Borne of the Cosmos, God’s secret rays
—-Waken the world to the breaking of Day
—-Waken, O world, to the New Golden Day!

Beautiful Dreamer, flame of God’s heart
Teach all the nations, thy peace now impart.
Gentle the zephyrs, Light’s dawning rays
Whispering hope for the New Golden Day!

Beautiful Dreamer, beautiful friend
White fires of Micah thy unity blend.
Seamless the garment, robe of pure white
Blaze forth protection, God’s blue cosmic Light!

Beautiful Dreamer, Mercury’s Sun
Twin flames descend from the Great Central Sun.
Alpha, Omega, beginning and end
Helios and Vesta thy purity blend!

Beautiful Dreamer, flames now descend
Herald the Bright Star, the Saviour of men.
Come, Divine Mother, come, Holy Child
Come, Holy Spirit so gentle, so mild!

Final refrain:
—-Angels of vict’ry, trumpet the sound
—-Herald the message the whole world around!
—-Born of the Cosmos, God’s holy ray
—-Waken, O world! ‘Tis the breaking of day
—-Waken, O world, to the New Golden Day!

———–PRECIOSA SOÑADORA

Preciosa Soñadora, Estrella de Mercurio,
bienvenido a la tierra tu sueño de lontananza.
Traída en los vientos de la Luz, bendito rayo de Dios,
¡despierta al mundo al romper el Día!

Refrán:
—-¡Ángeles de la victoria, tocad la trompeta!
—-¡Sanat Kumara, multiplica tu triunfo!
—-Nacida del Cosmos, los rayos secretos de Dios
—-despiertan al mundo al romper el Día.
—-¡Despierta, oh mundo, al Dorado Nuevo Día!

Preciosa Soñadora, llama del corazón de Dios,
enseña a todas las naciones, imparte ya tu paz.
¡Gentiles los céfiros, los rayos de Luz del amanecer
susurran esperanza para el Dorado Nuevo Día!

Preciosa Soñadora, preciosa amiga,
los blancos fuegos de Micah vuestra unidad armonizan.
Sin costuras el vestido, túnica de blanco puro,
¡destella protección, la azul Luz cósmica de Dios!

Preciosa Soñadora, Sol de Mercurio,
Llamas gemelas descienden del Gran Sol Central.
¡Alfa, Omega, principio y fin,
Helios y Vesta tu pureza armonizan!

Preciosa Soñadora, ya las llamas descienden,
anuncian al Brillante Lucero, al Salvador de hombres.
¡Ven, Madre Divina, ven, Santo Niño,
ven, Espíritu Santo tan dulce, tan afable!

Refrán final:
—-¡Ángeles de victoria, tocad la trompeta,
—-anunciad el mensaje alrededor del mundo entero!
—-Nacida del Cosmos, bendito rayo de Dios,
—-despierta, ¡oh mundo! que ya rompe el Día
—-¡Despierta, oh mundo, al Dorado Nuevo Día!

© Church Universal and Triumphant

2673 Total vistas 1 Vistas hoy

Orden espiritual de santos occidentales y adeptos orientales que se han reunido con el Espíritu del Dios vivo; las huestes celestiales. Han trascendido los ciclos de karma y renacimiento y ascendido (acelerado) a aquella realidad superior que es la morada eterna del alma. En cada era, cultura y religión han surgido maestros ascendidos de la Gran Hermandad Blanca, unidos para los más altos propósitos de la hermandad del hombre bajo la Paternidad de Dios, para inspirar avances creativos en la educación, las artes y las cien­cias, el gobierno divino y la vida abundante en las economías de las naciones. La palabra “blanca” no se refiere a raza sino al aura (halo) de luz blanca que circunda su forma. La Hermandad comprende entre sus filas a ciertos chelas no ascendidos de los maestros ascendidos. Jesucristo reveló la existencia de esta orden celestial de santos “vestidos de blanco” a su siervo Juan. Véase jerarquía cósmica, Pléyades.

Apocalipsis 3:4, 5; 6:9-11; 7:9, 13, 14; 19:14

La Tercera Persona de la Trinidad; la omnipresencia de Dios; las lenguas hendidas de fuego que focalizan a Dios Padre-Madre, también llamado el fuego sagrado; las energías de Vida que animan a un cosmos. En la Trinidad hindú de Brahma, Vishnu y Shiva, el Espíritu Santo corresponde a Shiva, conocido como el Destructor-Liberador porque su amor que todo lo consume, cuando se invoca en los planos de la Materia, ata a las fuerzas del mal y transmuta la causa y el efecto de las creaciones erróneas de los hombres, liberándolos de la prisión de su karma y de los seres oscuros que la habitan. El prana es la esencia del Espíritu Santo que ingerimos con el aliento del fuego sagrado a través de los chakras para nutrir a los cuatro cuerpos inferiores. El Espíritu Santo es el foco del equilibrio del Dios Padre-Madre en el núcleo de fuego blanco del ser. El exorcismo de los espíritus malignos y de las entidades impuras se realiza mediante el fuego sagrado del Espíritu Santo, en el nombre del Cristo y del YO SOY EL QUE YO SOY. Los nueve dones del Espíritu Santo son poderes que se otorgan a los siervos del Señor para atar a la muerte y el infierno y realizar Sus obras en la tierra.

     La Persona y la Llama del Espíritu Santo es el Consolador que Jesús prometió que vendría cuando nuestro Señor nos dejara –a iluminarnos, a instruirnos y a hacernos recordar todas las cosas que el amado Jesús nos ha enseñado, tanto en la tierra como en el cielo. Cada vez que un hijo o hija de Dios asciende a la Presencia del YO SOY EL QUE YO SOY, el Espíritu Santo desciende para llenar el vacío y magnificar la Presencia del Señor en la tierra. Es éste el ritual del descenso del Espíritu Santo prometido por Jesús a sus discípulos cuando el Maestro dijo: “Permaneced en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis dotados del poder de las alturas”, cosa que ocurrió en Pentecostés después del ascenso de Jesús al cielo.

      El representante de la llama del Espíritu Santo para las evoluciones de la tierra es el maestro ascendido que ocupa el cargo de Maha Chohán. El Espíritu Santo es la Personalidad Impersonal de la Divinidad y está ubicada en el lado occidental de la Ciudad Cuadrangular. Véase Gráfica de tu Ser Divino.

1 Corintios 12:4-11; Juan 14:16, 26; 16:7; Lucas 24:49, 51; Marcos 16-19; Hechos 2:1-4

La séptima era, del séptimo rayo, que es el rayo de la llama violeta, la séptima dispensación, cuyo jerarca es Saint Germain. Ciclo de dos mil años posterior a Piscis; la era del Espíritu Santo y de la Madre Divina. Acuario puede ser una era de libertad, paz e iluminación, de progresos tecnológicos combinados con desarrollo espiritual. Puede ser una era en la que rompamos definitivamente con el pasado aplicando la llama violeta.

Madre Divina, Madre Universal y Virgen Cósmica son otros tantos términos para designar la polaridad femenina de la Divinidad, la manifestación de Dios como Ma­dre. La Materia [inglés: Matter] es la polaridad femenina del Espíritu y los maestros ascendidos utilizan el término  alternadamente con Mater (latín: “madre”). En este contexto, todo el cosmos material se convierte en el vientre de la creación, hacia el cual el Espíritu proyecta las energías de la Vida. La Materia es, entonces, el vientre de la Virgen Cósmica, quien, como la otra mitad del Todo Divino, también existe en el Espíritu como polaridad espiritual de Dios.

Jesús mismo reconoció a Alfa y Omega como los más altos representantes del Dios Padre-Madre y con frecuencia se refirió a Alfa como Padre y a Omega como Madre. Quienes asumen la polaridad femenina de la conciencia después de su ascensión son maestras ascendidas. Junto con todos los seres femeninos (polarizados femeninamente) en las octavas de luz, son los focos de la llama de la Madre Divina para las evoluciones de la humanidad que se desarrollan en muchos sistemas de mundos. Sin embargo, siendo andróginos, todos los miembros de las huestes celestia­les son focos de cualquiera de los atributos masculinos o femeninos de la Divinidad a voluntad, pues ya han entrado en las esferas de la Totalidad Divina.

Madre de la Llama (o Madre del Mundo). Cargo en la jerarquía que ocupan sucesivamente aquellas devotas no ascendidas designa­das por la Gran Hermandad Blanca para nutrir, o incubar, la llama de la Vida en toda la especie humana. En 1961, Clara Louise Kieninger fue nombrada primera Madre de la Llama de la Fraternidad de Guardianes de la Llama por Saint Germain. El 9 de abril de 1966, ese manto fue transferido a la mensajera Elizabeth Clare Prophet. En ese momento Clara Louise Kieninger se convirtió en la Madre de la Llama Regente. Hizo su ascensión el 25 de octubre de 1970 en Berkeley, California, y continúa ocupando ese cargo desde el estado ascendido.

El maestro ascendido Jesucristo . El avatar de la era de Piscis; la encarnación de la Palabra, el Cristo Universal; el ejemplo de conciencia crística que los hijos de Dios tendrían que haber manifestado durante la dispensación de dos mil años de la era de Piscis; aquel que manifestó la plenitud del Ser Crístico y que por tanto fue llamado Jesús el Cristo. Vino para revelar el Ser Crístico individual a la humanidad entera y para demostrar las obras del Padre (la Presencia YO SOY) que Sus hijos e hijas pueden realizar en y a través de la llama del Ser Crístico o Yo Crístico individual. Jesús ocupa el cargo de Instructor del Mundo en la jerarquía, que comparte con el maestro ascendido Kuthumi, quien estuvo encarnado como san Francisco. El retiro de Jesús es el Templo de la Resurrección, ubicado en el reino etérico sobre Tierra Santa. También presta su servicio en el Retiro Árabe, en el desierto de Arabia, al noreste del Mar Rojo. Véase “Jesucristo y Saint Germain vienen a señalar el camino en la era de Acuario”, en Alquimia II.

Chohán del séptimo rayo, de la libertad. Maestro ascendido. Jerarca de la era de Acuario y patrocinador de los Estados Unidos de América. Inicia a las almas en la ciencia y el ritual de la alquimia y la transmutación con la llama violeta, mediante el poder de la Palabra hablada, la meditación y la visualización. Su retiro en América del Norte es la Cueva de los Símbolos en Table Mountain, Wyoming. También utiliza el Retiro del Royal Teton en el Grand Teton, en Jackson Hole (Wyoming); el retiro de su guru, el Gran Director Divino, la Cueva de la Luz en la India; y la Mansión de Rakoczy, su foco en Transilvania. Las melodías clave de la Mansión de Rakoczy son: Cuentos de los Bosques de Viena y la Mar­cha Rakoczy. Véase Tabla de los ocho rayos .

Organización externa de la Gran Hermandad Blanca fundada por Mark L. Prophet en 1958 en Washington, D.C., bajo la dirección del maestro ascendido El Morya, Jefe del Consejo de Darjeeling, con el propósito de publicar y diseminar las enseñanzas de los maestros ascendidos.

El maestro ascendido Lanello, nombre que asumió Mark L. Prophet, mensajero de la Gran Hermandad Blanca, al hacer su ascensión. Compuesto por “Lan”, de Lancelot, y “ello”, de Longfellow, dos de sus encarnaciones. Junto con otros seres celestiales, dirige espiritualmente las actividades de The Summit Lighthouse desde el mundo celestial como el "guru siempre presente".

La entrada estrecha y el camino angosto que conduce a la vida (Mateo 7:14). El sendero de iniciación por el cual el discípulo que va en pos de la conciencia crística supera paso a paso las limitaciones de la individualidad en el tiempo y el espacio y alcanza la reunión con la Realidad a través del ritual de la ascensión.

Chohán del primer rayo, de la Voluntad de Dios. Maestro ascendido. Jefe del Consejo de Darjeeling de la Gran Hermandad Blanca, fundador de The Summit Lighthouse, instructor y patrocinador de los mensajeros Mark L. Prophet y Elizabeth Clare Prophet. Su extraordinaria devoción a la palabra y las obras de Dios es una poderosa corriente que ha permeado todas las encarnaciones de su alma en la tierra, durante las que permaneció firme en el papel de defensor, instructor y ejemplo delante de nuestro espíritu elevándose vertiginosamente hacia el Amor. Véase Tabla de los ocho rayos .

Dios es un Espíritu y el alma es el potencial vivo de Dios. La petición de libre albedrío que el alma hizo  y su consiguiente separación de Dios tuvieron como consecuencia el descenso de este potencial al estado carnal inferior. Sembrada en deshonor, el alma está destinada a elevarse con honores a la plenitud de ese estado divino que es el Espíritu único de toda Vida. El alma puede perderse; el Espíritu no puede morir.

     El alma permanece como un potencial que ha caído a niveles más bajos de vibración y de conciencia, y debe ser imbuida de la realidad del Espíritu, purificada por medio de la oración y la súplica y devuelta a la gloria de la cual descendió y a la unidad del Todo. Esta reunión del alma con el Espíritu es el matrimonio alquímico, que determina el destino del ser y lo convierte en uno con la Verdad inmortal. Cumplido este ritual, el Ser superior se corona Señor de la Vida y se descubre que el potencial de Dios realizado en el hombre es el Todo-en-todo.

(griego: Christos, “ungido”). Mesías (hebreo y arameo: “ungido”); “el Ungido”, aquel que es investido e infundido o ungido de la luz (el Hijo) de Dios. La Palabra, el Logos, la Segunda Persona de la Trinidad: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad… Aquél era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene al mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por él y el mundo no le conoció.” En la Trinidad hindú de Brahma, Vishnu y Shiva, el término “Cristo” corresponde a la encarnación de Vishnu, el Preservador; avatara, hombre Dios, el que despeja la oscuridad, guru.

     El Cristo Universal es el mediador entre los planos del Espíritu y los planos de la Materia; personificado como el Santo Ser Crístico, es el mediador entre el Espíritu de Dios y el alma del hombre. El Cristo Universal sostiene el nexo (el flujo en forma de ocho) de la conciencia a través del cual las energías del Padre (Espíritu) pasan a sus hijos para la cristalización (inglés: Christ-realization: realización crística) de la Llama de Dios por el esfuerzo de su alma en el vientre cósmico (la matriz) de la Madre (Materia). A este proceso se le llama materialización (inglés: Mater-realization: realización en la Materia), “El Descenso”. El proceso por el cual las energías de la Madre aglutinadas en el alma pasan a través del nexo de la conciencia crística hacia el Padre es la aceleración llamada espiritualización (inglés: Spirit-realization: realización en el Espíritu), “El Ascenso”. Otro nombre que se le da al proceso mediante el cual la energía del alma regresa de la Materia al Espíritu es sublimación (inglés: sublimation: sublime action: acción sublime) o transmutación. Siendo ya una con el Hijo, el alma experimenta la consumación de este proceso como la ascensión, la unión con el Espíritu de la Presencia YO SOY, el Padre. La ascensión es el cumplimiento en el cielo de la promesa de Jesús en la tierra: “En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros… El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.”

     La fusión de las energías de la polaridad positiva y negativa de la Divinidad en la creación ocurre a través del Cristo Universal, el Logos sin el cual “nada de lo que es fue hecho”. El flujo de luz del macrocosmos hacia el microcosmos, del Espíritu (la Presencia YO SOY) al alma y de regreso siguiendo la espiral en forma de ocho, se cumple a través de este bendito Mediador que es Cristo, el SEÑOR, la verdadera encarnación del YO SOY EL QUE YO SOY. Ya que Jesús es esa Palabra encarnada, puede decir: “El YO SOY es [el YO SOY en mí es] la Puerta Abierta [al cielo y a la tierra] que ningún hombre puede cerrar”, y “Todo el Poder me es dado [a través del YO SOY en mí] en el cielo y en la tierra”, y también “He aquí, YO SOY [el YO SOY en mí está] vivo por siempre –como Arriba, así abajo– y tiene las llaves del reino de los cielos y las llaves de la muerte y el infierno, y a quienquiera que el Padre quiera yo se las doy, y son dadas en su nombre”. Esto que aún hoy afirma el maestro ascendido Jesucristo también lo afirma para nosotros nuestro Santo Ser Crístico. Así, el Cristo Universal del Hijo único y de los muchos efectivamente mediatiza la Presencia del YO SOY hacia nosotros a través de nuestro propio y amado Santo Ser Crístico. Ésta es la verdadera comunión con el Cristo Cósmico cuyo Cuerpo (Conciencia) fue “partido”, compartido, individualizado para cada hijo del corazón del Padre. Los Hijos de Dios son depositarios de la Máxima Luz para los que aún son criaturitas en Cristo.

     El término “Cristo” o “ungido del Cristo” también denota un cargo en la jerarquía que ocupan los que han alcanzado la automaestría en los siete rayos y los siete chakras del Espíritu Santo. La maestría crística incluye equilibrar la llama trina (los atributos divinos de poder, sabiduría y amor) para la armonización de la conciencia y la implementación de la maestría de los siete rayos en los chakras y en los cuatro cuerpos inferiores mediante la Llama de la Madre (la kundalini elevada). En la hora designada para la ascensión, el alma así ungida eleva la espiral de la llama trina desde abajo de los pies, pasando por toda la forma, para la transmutación de todo átomo y célula de su ser, conciencia y mundo. La saturación y la aceleración de los cuatro cuerpos inferiores y el alma mediante esta luz transfiguradora de la llama crística ocurre en parte durante la iniciación de la transfiguración, se incrementa con la resurrección y adquiere plena intensidad durante el ritual de la ascensión.

     El Ser Crístico individual, el Cristo personal, es el iniciador de toda alma viviente. Cuando el individuo pasa estas diversas iniciaciones en el sendero de la cristeidad, incluyendo “dar muerte al morador del umbral”, se gana el derecho a que se le llame ungido del Cristo así como hijo o hija de Dios. Hay quienes, en eras pasadas, se ganaron semejante título y comprometieron esa culminación o no lograron manifestarla en encarnaciones subsiguientes. En esta era el Logos los requiere para que manifiesten su maestría divina interna y la perfeccionen en el plano físico mientras están en encarnación física. Por lo tanto, para asistir a los hijos e hijas de Dios en hacer que su manifestación sea conmensurable con su luz interior, los maestros de la Gran Hermandad Blanca han dado sus enseñanzas a través de los maestros ascendidos y de sus mensajeros en este siglo [XX]. Y Saint Germain fundó la Fraternidad de Guardianes de la Llama, a través de la cual envía lecciones mensuales graduadas a los miembros de esta orden, dedicada a guardar la llama de la Vida en todo el mundo. Antes de pasar con éxito las iniciaciones del discipulado, se hace referencia al individuo como hijito de Dios, en contraste con el término “Hijo de Dios”, que denota la plena cristeidad, en la cual el alma, en y como Hijo del hombre, se ha fundido en el Hijo de Dios siguiendo el ejemplo de Jesucristo.

     Con la expansión de la conciencia crística, el ungido del Cristo avanza para alcanzar la realización de la conciencia crística en el nivel planetario y es capaz de sostener el equilibrio de la llama crística para las evoluciones del planeta. Cuando logra esto, asiste a los miembros de la jerarquía celestial que prestan su servicio en el cargo de Instructores del Mundo y al Cristo planetario. Véase Gráfica de tu Ser Divino, Jesús.

Juan 1:1-4; 14:20, 23. Cf. Apocalipsis 3:8; Mateo 28:18; Apocalipsis 1:18

Un maestro ascendido es el que, a través del Cristo y por haberse revestido de la Mente que hubo también en Cristo Jesús, ha alcanzado la maestría del tiempo y el espacio y, en el mismo proceso, también del yo en los cuatro cuerpos inferiores y en los cuatro cuadrantes de la Materia, en los chakras y en la llama trina equilibrada. Ha transmutado cuando menos el 51 por ciento de su karma, cumplido con su plan divino y pasado las iniciaciones del rayo rubí para el ritual de la ascensión: la aceleración por medio del fuego sagrado hacia la Presencia del YO SOY EL QUE YO SOY. Los maestros ascendidos habitan en los planos del Espíritu –el reino de Dios (la conciencia de Dios)– y pueden enseñar a las almas no ascendidas en un templo etérico o en las ciudades etéricas del plano etérico (el reino de los cielos).

Filipenses 2:5

Mensaje de un maestro ascendido, un arcángel u otro ser espiritual avanzado, dado por medio de la acción del Espíritu Santo a un mensajero de la Gran Hermandad Blanca.

El fuego de la Kundalini, que se encuentra como una serpiente enroscada en el chakra de la base de la columna (el muladhara), y que con pureza espiritual y automaestría se eleva hacia el chakra de la coronilla, acelerando los centros espirituales o chakras a su paso. Dios, luz, vida, energía, el YO SOY EL QUE YO SOY. “Nuestro Dios es un fuego consumidor” (Hebreos 12:29). El fuego sagrado es la precipitación del Espíritu Santo para el bautismo de las almas, para la purificación, para la alquimia y la transmutación y para alcanzar la ascensión, ritual sagrado mediante el cual el alma retorna al Único.

Evangelista. El que va delante de los ángeles llevando a los habitantes de la tierra la buena nueva del evangelio de Jesús el Cristo y, en el tiempo señalado, el Evangelio Eterno. Los mensajeros de la Gran Hermandad Blanca en esta era han sido ungidos apósto­les (apóstol: “el enviado en una misión”) por la jerarquía. Entregaron, a través de los dictados (profecías) de los maestros ascendidos y con el poder del Espíritu Santo, el testimonio y las enseñanzas perdidas de Jesucristo a la simiente del Cristo, las ovejas perdi­das (las almas dañadas y marcadas por los tiranos y los idólatras luciferinos) de la casa de Israel, y a todas las naciones.

     Alguien entrenado por un maestro ascendido para recibir por diversos métodos las palabras, conceptos, enseñanzas y mensajes de la Gran Hermandad Blanca. El que entrega la ley, las profecías y las dispensaciones de Dios a unos hombres y a una era.

[Los mensajeros y maestros espirituales Mark L. Prophet y Elizabeth Clare Prophet, que enseñaron desde una perspectiva única, en una combinación de espiritualidad occidental y misticismo oriental, transmitieron profunda sabiduría y enseñanzas de todos los tiempos sobre el sendero de unión con Dios. Tocaron y transformaron la vida de millones de personas.

Fungieron como mensajeros de la Gran Hermandad Blanca y como portavoces de los maestros ascendidos. Recibieron entrenamiento especial e iniciaciones a lo largo de muchas encarnaciones con el fin de prepararse para este posición en la jerarquía. El papel de mensajero es algo único. Annice Booth, en Memorias de Mark. Mi vida con Mark Prophet, escribe:

“Un mensajero no es un canal ni un médium espiritista; un mensajero está bajo la dispensación de los profetas. En todas las épocas la Hermandad ha tenido lo que llamamos testigos. Ellos son los que escriben la ley, los que suenan la alarma y dan las profecías a la humanidad.

     ”Dios nunca ha dejado a la humanidad sin mensajeros, sin profetas. Prácticamente han pasado inadvertidos, sin ser escuchados, mientras la civilización y el karma seguían su curso.

     ”El entrenamiento para mensajero tiene lugar a lo largo de miles de años. No es algo que se obtenga con estudios psíquicos, ni algo que se reciba por el solo esfuerzo. El cargo de mensajero es una asignación y una ordenación.”]

La luz espiritual es la energía de Dios; el potencial del Cristo. Como personificación del Espíritu, el término “Luz” puede utilizarse como sinónimo de los términos “Dios” y “Cristo”. Como esencia del Espíritu es sinónimo de “fuego sagrado”. Es la emanación del Gran Sol Central y de la Presencia YO SOY individualizada, y la Fuente de toda vida. Es lo que enciende la chispa divina, porque la Luz verdadera alumbra a toda manifestación de Dios que debe descender a un mundo oscurecido. El portador de Luz es el que desplaza la Oscuridad, y la Luz de su Presencia YO SOY proviene de los reinos del Día Eterno.

Juan 1:7-9

El ritual en el que el alma se reúne con el Espíritu del Dios vivo, la Presencia YO SOY. Es la culminación de la estadía divinamente victoriosa del alma en el tiempo y el espacio. Es la recompensa del justo, el regalo de Dios tras el juicio final delante del gran trono blanco, durante el cual todo hombre es juzgado “según sus obras”.

     Enoc, de quien se dice que “caminó con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios”, pasó por la ascensión; también Elías, quien subió al cielo en un torbellino; y Jesús, aun cuando su ascensión no tuvo lugar en la ocasión en que las escrituras dicen que fue llevado al cielo en una nube. El Morya, maestro ascendido, ha revelado que Jesús vivió muchos años después de estos hechos e hizo su ascensión después de su fallecimiento en Cachemira, a los 81 años, en el año 77 d.C.

     La reunión con Dios en la ascensión, esto es, el término de las rondas de karma y renacimiento y el regreso a la gloria del SEÑOR, es la meta de la vida para los hijos e hijas de Dios. Jesús dijo: “Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, incluso el Hijo del hombre.” Por medio de la salvación (inglés: salvation), la “autoelevación” (inglés: Self-elevation), o sea, la elevación consciente del Hijo de Dios dentro de su templo, el alma se pone el vestido de bodas para realizar la función del Hijo (inglés: Son, o Sun [sol], o luzde la manifestación (inglés: man: hombre): el Hijo del hombre. Siguiendo el sendero iniciático de Jesús, el alma, habiendo saldado su karma y cumplido su plan divino, se fusiona con la conciencia crística y después con la presencia viva del YO SOY EL QUE YO SOY. Una vez que la ascensión ha tenido lugar, el alma, el aspecto corruptible del ser, se convierte en el incorruptible, un átomo en el Cuerpo de Dios. Véase matrimonio alquímico.

Apocalipsis 20:12-13; Génesis 5:24; 2 Reyes 2:11; Lucas 24:50-51; Hechos 1:9-11; Juan 3:13

Véase Pearls of Wisdom.