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♦ Rituales del ashram, por el maestro ascendido El Morya

[Para que los miembros del ashram del Maestro en todo el mundo los utilicen junto con las Notas del Ashram, dictadas a su amanuense Mark L. Prophet de 1952 a 1958 y editadas y compiladas por Elizabeth Clare Prophet]

El Llamado de la Jerarquía

Un llamado ha sido enviado desde la más alta atalaya de la Tierra a los centinelas del muro del Señor.
Es un llamado a todas las hermandades de hombres y mujeres que se ciñen a las reglas esotéricas y morales originales de Cristo pero que por falta de las enseñanzas prístinas de Dios no han aplicado los principios fundamentales del cristianismo en sus órdenes.

Tenéis una magna obra que realizar y sois necesarios como eslabones en la cadena de la Jerarquía. Pero no podéis obrar una obra este día mientras vuestra alma yace durmiendo en vuestra ignorancia del verdadero mensaje de nuestro Señor.

Por lo tanto, os anunciamos que el Señor nos ha facultado para reactivar la llama fundadora de todas las órdenes espirituales, así como para conceder dispensaciones de instituciones humanas.

Invitamos a todos los servidores del mundo a que se nos unan en dar renacimiento a la más grande concientización espiritual y al resurgimiento del ministerio de nuestro Señor antes del comienzo de la Nueva Era de Acuario.

Determinamos, por tanto, apoyar a los verdaderos devotos de la Luz y la Verdad que deseen alcanzar nuevas alturas de conciencia de Dios con la finalidad de que todos los hijos de Dios puedan rápidamente madurar y ocupar su justo lugar en el sendero de discipulado para con el Cristo.

Que así sea y que piedras angulares puedan ser colocadas en los arcos del templo invisible, las que asistirán al Cristo Cósmico a traer el reino de Dios a la Tierra, y a la Jerarquía a cumplir su misión de Amor.

 

Una palabra acerca del ashram, por Mark L. Prophet

Tal como los momentos de la vida entretejidos en el ropaje fugaz del tiempo contienen impulsos mundanos, hay también pulsaciones divinas que sostienen a todos los mundos, visibles o invisibles.

El hombre puede sintonizarse con estas pulsaciones divinas aquí y ahora para modificar la calidad del ropaje de tiempo que él teje. De esta manera asegurará su admisión al ashram y a través de los portales de su hermandad ingresar a la compañía de aquellos inmortales maestros de las eras cuya victoria sobre el ego y sobre las circunstancias los elevó al estado ascendido en el reino celestial.

Vuestra sintonía con las octavas superiores puede ser hoy aún más efectiva porque los maestros ascendidos se están consagrando a un servicio extraordinario a la vida. Este servicio permite a todos los que trabajan de la mano con ellos personificar victoriosamente el patrón eterno, un patrón que Dios tiene destinado para todo hombre y mujer en la Tierra. Por esta razón y con este fin se fundó el ashram.

En cada era sólo unos pocos han alcanzado la maestría divina a través de la conciencia crística y ganado su “inscripción” en el pergamino de la Hermandad inmortal con la pluma de los ángeles. Hoy estos omniscientes y amantes seres están compartiendo su valiosa libertad y moméntum de maestría, arduamente ganados, para asistir a los hijos de Dios que no han despertado y no han ascendido, aquellos que, aunque atrapados en la red de su densa creación, están dispuestos a esforzarse para ser libres.

Los gritos de dolor y congoja del mundo han alcanzado los oídos de los vigilantes angelicales enviados por el Creador para observar silenciosamente y reportar a los concilios cósmicos las actividades de un mundo atrapado en la red de la materia atómica y de conflictos generados por el error. En concordancia con la ley divina, estos seres magistrales se encargan de que los llamados que vengan de la Tierra sean contestados a la manera de Dios.

El ashram de Morya El es una respuesta al llamado de corrientes de vida no ascendidas que desean aminorar el sufrimiento del mundo y servir a la causa del despertar del mundo. El ashram lleva un mensaje lleno de esperanza a los hermanos pequeños y grandes en la Tierra. Abre una puerta que ningún hombre puede cerrar y establece un sendero luminoso para que las almas lleguen más allá del velo aparentemente silencioso hasta el reino del Amor puro. Aquí el cuidado del Padre único se manifiesta a todos Sus hijos, que fueron creados para heredar las bendiciones de Su reino.

Más allá de los límites de raza y del conflicto de credos, el ashram parte el velo para que el alma pueda comulgar con los maestros instructores ordenados por decreto divino, quienes le enseñarán que la libertad, en el sentido más elevado y completo de la palabra, puede ser el destino de todos.

Devotos de la Luz de todo el mundo se han aliado en el ashram, unidos en servicio, para ayudar a que sus hermanos se sobrepongan a obstáculos como tiempo, espacio, casta o vocación que puedan impedirles conocerse unos a otros y servir juntos. Por medio de la fuerza de su unión espiritual, los devotos del ashram desean ser el eslabón de la Hermandad para aquellas almas sinceras en la Tierra que todavía no han encontrado el camino hacia la morada de los Maestros.
Al unir las energías de los estudiantes y chelas (discípulos) con las de los Maestros de Sabiduría, el ashram establecerá puntos focales para transmitir los impulsos superiores de las bendiciones de los Maestros hacia los mundos de pensamiento y sentimiento de la humanidad y la Naturaleza, convirtiendo así el sendero de espinas en uno de belleza.

Los seres ascendidos y no ascendidos que patrocinan esta actividad armonizadora en niveles internos anhelan ver la vida de todas las personas alumbrada por la antorcha de la libertad, que trae el consuelo del cielo a la Tierra. Ellos desean establecer una comunión mundial de devotos encarnados y maestros ascendidos que resulte finalmente en la reunión de muchas almas con Dios a través del ritual de la ascensión.

El maestro que patrocina el ashram, el maestro ascendido El Morya, procurará revelar gradualmente en la mente y el corazón de cada estudiante los métodos revisados y probados de meditación y el tremendo poder de la invocación a Dios cuando se usa correctamente. A través de la Presencia Divina de cada estudiante el maestro le ayudará a recibir (y a través de él, al mundo) los beneficios y gloria de la radiación de la Luz de los portales celestiales que ahora están entreabiertos.

Cuando los estudiantes del ashram participen en tales actividades en la manera en que el maestro lo indique, notarán cambios sutiles que traerán paz a su vida personal, así como a la vida de todos aquellos a lo que contacten. Nuestras peticiones de Luz no serán desatendidas. Permitirán que las evoluciones de Luz de nuestra Tierra envíen finalmente los bellos rayos de Luz y Amor puros, tal como era la voluntad de Dios.

El ashram no es meramente un club social para que el ego se pavonee y explote a sus semejantes; por el contrario, existe con el fin de abrir oportunidades al alma aspirante a la que no le satisface ir a la deriva en las olas de la vida para prestar un servicio real y transcendental a la Hermandad.

Ninguna personalidad se glorifica al nivel humano en el programa del ashram, que sólo busca ejemplificar el modo de la vida de los maestros ascendidos y magnificar a Cristo nuestro Señor en nuestros miembros. No pedimos contribuciones ni cuotas y os alentamos a elegir, con la libertad que Dios nos ha dado, cualquier religión o camino místico por el que deseéis andar, mientras caminéis a la Luz de vuestra Presencia Divina.

Pero sí os pedimos que aprendáis el significado de lo que es ser digno de confianza, así como el lema de la Hermandad: “Saber, osar, hacer y callar.” Porque, concerniente a los misterios del reino, Jesús dijo a sus discípulos: “No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y se vuelvan y os despedacen.” [Mateo 7:6]

Nuestros métodos son simples y están dedicados a un propósito sublime: la expansión de la luz de vuestra alma y el servicio a la humanidad. Dejad que la Luz de vuestra Presencia Divina sea vuestra guía y dejad que el tiempo os traiga la prueba.

Podéis alcanzar la expansión de la luz de vuestra alma a través de la aplicación de la enseñanza contenida en nuestras Notas del Ashram, que son cartas de nuestro fundador, El Morya, y otros maestros ascendidos de la Gran Hermandad Blanca. Podéis decidir guardar éstas en un cuaderno para estudiarlas más adelante. Al crecer vuestro entendimiento, su valor también aumentará para vosotros.

Podéis rendir servicio al mundo al participar en períodos de meditación, que simultáneamente practican nuestros miembros. Estos rituales dictados por El Morya y patrocinados desde las alturas incrementarán el Bien que irradie a través de vosotros hacia nuestra querida Tierra.

A esta oportunidad es a la que os invitamos los que servimos en el ashram. Os invitamos a que participéis en prestar un servicio a la vida que liberará, por medio del amor, a incontables millones de hermanos y hermanas que interminablemente van hollando la rueda del karma. Muchas veces “no saben qué hacer”, pero viven a ciegas, sin esperanza, como si hubieran sido lanzados a un hoyo de desesperanza.

Si participáis en estos rituales os sintonizaréis decididamente a las grandes radiaciones de los maestros ascendidos y a las de vuestros hermanos y hermanas en todos los continentes.

En el ashram trabajamos para reconstruir nuestra vida de acuerdo con las pautas que nos indican nuestra Presencia Divina individualizada y nuestro Santo Ser Crístico. Interiormente prometemos trabajar por un renacimiento divino en la Tierra. Y diariamente reconstruimos el templo interior de acuerdo con las pautas que recibimos individualmente de Dios en nuestras meditaciones en el monte de la iluminación.

Así, oramos para que con nuestra vida y nuestros esfuerzos sea posible crear una vez más un “nuevo cielo y una nueva tierra”. Aspiramos a poner un ejemplo y a guiar a las almas de Luz hacia una era de oro permanente, en la que los maestros ascendidos restaurarán sus ashrams terrenales y una vez más se moverán libremente en la octava física para bendecir a los hijos de Dios encarnados con su presencia visible.
Que la nueva era venga rápidamente y que permanezca en nuestra bendita Tierra y sus habitantes por siempre. Y que nuestra humilde oferta aumente los rayos del arco iris de nuestro Cuerpo Causal a una magnitud tal que ayude a muchos a retornar juntos al Hogar, al corazón del Padre.

Practicad los rituales fielmente, sabiendo que vuestros llamados ayudarán a aligerar las presiones relacionadas con las condiciones planetarias cuya carga llevan los maestros ascendidos y sus iniciados no ascendidos, quienes estudian con nosotros.

Cuando vosotros también, como parte de la labor del Ashram, llevéis la carga de un pequeño porcentaje del peso del karma mundial, veréis manifestarse el fruto de vuestros esfuerzos a vuestro alrededor. Es más, vuestro servicio al mundo ayudará a saldar algo de vuestro karma personal, liberándoos para hacer la voluntad de Dios, como es el deseo del corazón. Y por ello podéis cosechar  este día la abundancia de la perfección de Dios que habéis pedido.
Cuando entreno a estudiantes nuevos mi objetivo es enseñarles a entrelazar hilos de sustancia de Luz desde su mundo individual hacia el nuestro. Así intentamos cruzar el abismo de la conciencia —ese gran golfo entre lo finito y lo infinito, el que ninguna mente humana puede cruzar por su propio esfuerzo.

Al estar sintonizado con nosotros en el uso cotidiano de los rituales encontraréis que los hilos de sustancia de Luz se hacen más sólidos hasta que, como cables diamantinos de indestructibilidad, nuestros eslabones se convierten en una carretera segura sobre la que el alma puede viajar libremente a voluntad.

El Morya

 


 

Saludos, Bien Amado:

Como eres hijo de Dios, tengo el privilegio de darte la bienvenida al ashram. Dedicado a Dios, el ashram se construye en Su conciencia cósmica; y es nuestro propósito, así como es tu propósito, vivir siempre en la conciencia ashrámica. Que nuestra mente more eternamente en la Luz de Su sabiduría y presencia…

Nuestra razón principal para la fundación de este ashram es unir a los corazones por todo el mundo en un ritual de meditaciones en grupo a una hora programada. Aunque estemos separados por el tiempo y el espacio, nos encontraremos en una unión de conciencia, laborando y trabajando juntos para dar a luz a nuestro ashram para Dios.

Sublime es la labor confiada a nosotros por el Infinito. Santificada a través de la cadena de la Jerarquía, esta labor es comparable a la encomienda dada a los caballeros del Santo Grial y a los Caballeros Templarios…

Nuestros consejos y bendiciones vendrán a ti exteriormente en este formato [de las Notas del Ashram]. Internamente, Dios sabe y tú sabes. Y Él que está dentro de ti te dará paz, poder y amor cuando ocupes tu espíritu en nuestras meditaciones en grupo.

Ofrecemos “El Ritual del Unísono” en nuestras reuniones de meditación dos veces al mes, que tienen lugar en nuestras respectivas localidades el primer y el tercer domingo de cada mes a las 9:30 p.m. (horario de la montaña).
Ofrecemos diariamente, al amanecer y a la puesta del sol, el “Ritual del Gran Sol Central”, que puedes dar al amanecer o a la puesta del sol en tu propio horario, o a cualquier hora que desees rendir homenaje al Sol.

Participamos diariamente a las 9:00 a.m. o a las 9:00 p.m. en el “Ritual para la Sintonización con la Santa Voluntad de Dios”. Los rituales para estas tres meditaciones están incluidos aquí.

Si es inconveniente ajustar la hora de tu meditación bimestral o diaria a la nuestra, por favor hazlo a la hora que sea conveniente para ti y tu grupo.

Cualquiera que sea la hora a la que se puedan reunir, ten la seguridad de que la ofrenda de tu corazón beneficiará grandemente a la evolución planetaria. Es mejor si te puedes sincronizar con nosotros; pero si esto no es posible, asegúrate de hacer tus meditaciones de “El Ritual del Unísono” a la misma hora para establecer una ofrenda rítmica, con regularidad, al cosmos.

De las nubes de Dios...
Que sobre tu alma y conciencia se derrame una corriente celestial de armonía.
Que la paz se derrame sobre ti.
Que el contacto con la Jerarquía se derrame sobre ti.
Que seas un canal que, junto con otros servidores dispuestos, sirva a muchos corazones, hasta a los pequeñitos que los guiarán.
Que seas un canal que con alegría pueda dar una copa de agua fresca en nombre de Cristo.
Y que a través de tu servicio y amor toda la humanidad sea bendecida.

¡Nosotros los del Ashram te saludamos, oh, hijo del Divino!
Bendiciones eternas,
El Morya

 

 

 

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