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♦ Rosario para una nueva era

La Divina es el complemento o equivalente del Padre Divino, la representante del aspecto femenino de Dios. Es nuestra madre espiritual y como tal está íntimamente involucrada en las alegrías y las penas de sus hijos e hijas en el mundo. Nos brinda sus amorosos cuidados y nos guía en el sendero de la autotrascendencia.

La Madre Divina es reverenciada en Oriente y Occidente en sus múltiples manifestaciones. En la tradición cristiana es conocida como nuestra bendita Virgen María en sus numerosas advocaciones. En la tradición budista se presenta como , la Diosa de la Misericordia. En la tradición hindú se presenta como el complemento o equivalente femenino del Dios hindú en varias formas: , , , y Maha .

Durante los dos mil años transcurridos desde su encarnación como la madre de , la se ha aparecido constantemente a sus devotos. A todos aquellos que buscan su ayuda les ha enseñado a rezar el rosario. En el siglo XX dio un rosario para la nueva por mediación de , de la . Lo llamó “Rosario del Niño”, para el Niño que mora en nuestro interior: para meditar en las palabras y las obras de los apóstoles y para la adoración de Dios Padre-Madre, del Hijo y del .

Progresivamente, con miras a estos tiempos, Dios ha ido propiciando una mayor conciencia de la Divinidad en ciclos o eras de dos mil años. Cada uno de estos períodos trae consigo la realización de un aspecto único de Dios. Dos mil años antes de Cristo empezó la era de Aries, caracterizándose por la comprensión de Dios como el Padre y el Legislador. En la Jesús ejemplificó la naturaleza de Dios como el Hijo, enseñando la sabiduría compasiva y la oportunidad para que todo el mundo siguiera sus pasos. De la misma manera en que él fue el Hijo, el , nosotros podemos también convertirnos en . Acuario trae consigo la conciencia de Dios como el Espíritu Santo y la Madre. Es la era de lo femenino divino, de elevar la y la llama de la Madre en todos sus hijos.

Éste es un rosario de quince minutos, para niños y para adultos. Personas de cualquier religión pueden darlo. Para la versión de la nueva , la Madre María solicitó unos cambios a la forma tradicional:

1. Pidió que en el “Ave María” nos llamemos hijos e hijas de Dios y no pecadores y que afirmemos que tendremos “nuestra victoria sobre el pecado, la enfermedad y la muerte”, al igual que Jesús. El Ave María tiene la vibración de la .

2. Cuando decimos “Ave, María” estamos diciendo “Salve, Rayo de la Madre” [Mary = ingl. Ma Ray, rayo de la Madre]. No sólo estamos saludando a la persona de María sino también al principio femenino de la Deidad.

3. En el “Padre Nuestro YO SOY” no sólo estamos pidiendo la luz y las bendiciones de Dios, sino también reconociendo que la Divinidad está dentro de cada uno de nosotros y actúa a través de nosotros. Cuando decimos “YO SOY” () estamos diciendo “Dios en mí es”.

4. La “Oración Diaria del Guardián” es un credo universal que centra la conciencia en la luz y el amor de Dios, y no en una doctrina.

5. Antes de recitar el “Llamado al Aliento de Fuego”, respira profundamente; y mientras lo recitas ten conciencia del fuego sagrado penetrando y purificando las células y los átomos de tu forma física, curando y revivificando tu conciencia hasta ser uno con el Aliento de Fuego de Dios.

6. Al final se recita una “Consagración” de los países del mundo, incluyendo a Rusia. En sus apariciones en Fátima, en 1917 (unos meses antes de la revolución de los bolcheviques en Rusia), la Madre María pidió la consagración del rosario a este país.

Incluimos también las “Oraciones de Fátima” dadas por el Ángel de la Paz en 1916 y por la Madre María más tarde. Y una oración para poner fin al aborto, ya que el impedir que las almas vengan a encarnación puede ser detonador de una guerra nuclear y de cambios físicos por cataclismos si esta práctica continúa. Por lo que te instamos a dar el rosario fielmente al despuntar el día, como pide nuestra bendita Madre: 

Haced vuestras invocaciones a la fuente de amor que Dios me da cada día, para que yo pueda dárosla cuando  me enviáis el arco de vuestra atención en las primeras horas de la mañana, a la hora de la Madre, cuando la luz cambia, a las seis…”

Madre María

En este rosario, los versos de las Escrituras los lee la Mensajera, y los participantes dan el “Ave María” y las demás oraciones al unísono, junto con la Mensajera, en inglés. Aquí incluimos en español las epístolas de Juan y Santiago para seguir la lectura de la Mensajera en inglés. Es una buena manera de aprender este idioma, pero lo más importante es que recibimos la elevada vibración de la de la Mensajera.

Las citas de la Biblia en español están tomadas de la versión revisada de 1960 de  Reina-Valera que aparece en la página Bible Gateway en internet. La redacción es moderna y simplificada; se puede seguir la lectura y al mismo tiempo escuchar a la Mensajera en inglés. Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera se basaron en la versión inglesa del rey Jacobo, conocida en inglés como la versión de King James, revisada por Francis Bacon, una de las encarnaciones de , el de la era de Acuario.

Se incluyen en este folleto los textos bíblicos de ocho rosarios (Rosario del Niño 1 a 8): uno para cada día de la semana y uno más para el domingo en la tarde.

El signo ♪ junto al título de los decretos significa que en los audios hay además una versión cantada; también incluimos una canción a la Madre María. ¡Disfruta cantando con todo tu corazón!

María es la arcangelina del quinto y su complemento divino es el . El rayo verde es el rayo de la verdad, la ciencia, la curación, la abundancia y la precipitación. Su día es el miércoles.

© Church Universal and Triumphant 

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Madre Divina, Madre Universal y Virgen Cósmica son otros tantos términos para designar la polaridad femenina de la Divinidad, la manifestación de Dios como Ma­dre. La Materia [inglés: Matter] es la polaridad femenina del Espíritu y los maestros ascendidos utilizan el término  alternadamente con Mater (latín: “madre”). En este contexto, todo el cosmos material se convierte en el vientre de la creación, hacia el cual el Espíritu proyecta las energías de la Vida. La Materia es, entonces, el vientre de la Virgen Cósmica, quien, como la otra mitad del Todo Divino, también existe en el Espíritu como polaridad espiritual de Dios.

Jesús mismo reconoció a Alfa y Omega como los más altos representantes del Dios Padre-Madre y con frecuencia se refirió a Alfa como Padre y a Omega como Madre. Quienes asumen la polaridad femenina de la conciencia después de su ascensión son maestras ascendidas. Junto con todos los seres femeninos (polarizados femeninamente) en las octavas de luz, son los focos de la llama de la Madre Divina para las evoluciones de la humanidad que se desarrollan en muchos sistemas de mundos. Sin embargo, siendo andróginos, todos los miembros de las huestes celestia­les son focos de cualquiera de los atributos masculinos o femeninos de la Divinidad a voluntad, pues ya han entrado en las esferas de la Totalidad Divina.

Madre de la Llama (o Madre del Mundo). Cargo en la jerarquía que ocupan sucesivamente aquellas devotas no ascendidas designa­das por la Gran Hermandad Blanca para nutrir, o incubar, la llama de la Vida en toda la especie humana. En 1961, Clara Louise Kieninger fue nombrada primera Madre de la Llama de la Fraternidad de Guardianes de la Llama por Saint Germain. El 9 de abril de 1966, ese manto fue transferido a la mensajera Elizabeth Clare Prophet. En ese momento Clara Louise Kieninger se convirtió en la Madre de la Llama Regente. Hizo su ascensión el 25 de octubre de 1970 en Berkeley, California, y continúa ocupando ese cargo desde el estado ascendido.

Maestra ascendida, conocida como la Diosa de la Misericordia porque personifica las llamas divinas de la misericordia y de la compasión; guarda la llama de la Madre Divina para el pueblo chino, para toda Asia y el mundo. Como representante del séptimo rayo en el Consejo Kármico, de ella irradian las cualidades de la misericordia, el perdón y la compasión hacia las evoluciones de la tierra, desde su templo etérico que está sobre Pekín, China. Kuan Yin ocupó el cargo de chohán del séptimo rayo durante dos mil años hasta que Saint Germain lo asumió al finalizar el siglo XVIII. En la tradición budista, Kuan Yin es la forma femenina del Avalokitesvara hindú y tibetano, emanación del Buda Amithaba. Se la ha identificado con Tara, la Diosa Blanca del Tíbet. Pudo haber ascendido hace miles de años, mas ha pronunciado los votos de bodhisattva para servir a la tierra hasta que todos los hijos de la Luz sean libres.

La Madre Divina en su manifestación como Sarasvati es la shakti [fuerza] de Brahma, el Creador en la Trinidad hindú, el equivalente de Dios Padre en la Trinidad occidental. Es el Divino Legislador, la fuente de todo el conocimiento. Juntos, Brahma y Sarasvati son la encarnación de la fuerza cósmica. Sarasvati es conocida como la Diosa de la Palabra. Se la identifica con Vac, la Palabra. Representa la elocuencia y articula la sabiduría de la Ley. Es la Maestra-Madre para aquellos de nosotros que amamos la Ley revelada por Brahma, y es el poder de la volición… Véase Manifestaciones de la Madre Divina en Oriente .

La Madre Divina en su manifestación como Lakshmi es la shakti [fuerza] de Vishnu. Lakshmi es conocida en textos orientales antiguos como Sri, que significa “esplendor”, “belleza”, “prosperidad”, “riqueza”. Entre las encarnaciones de Lakshmi están Sita, la leal esposa de Rama; Radha, la niña gopí, la amada de Krishna; y Rukmini, la princesa con quien Krishna casó más tarde… Véase Manifestaciones de la Madre Divina en Oriente .

Parvati es la dulce madre y esposa. Su unión con Shiva es el prototipo del matrimonio ideal. Mujer hermosa y graciosa, es a menudo representada con Shiva en escenas domésticas o sentada a su lado y conversando. A veces aparecen con su hijo Skanda, conocido también como Karttikeya, el dios de la guerra; en un Upanishad es identificado con el dios-sabio al que llamamos Sanat Kumara. Según la mitología hindú, cuando la adorable Parvati no pudo conquistar el amor de Shiva… Véase Manifestaciones de la Madre Divina en Oriente .

Se dice que Durga es la Diosa Inaccesible, la Impenetrable, la Divina Protectora. Terrible y amenazadora para sus enemigos, se desplaza montada en un tigre o un león, que representa al demonio del yo inferior. Tiene cien brazos, cada uno con un arma de destrucción diferente, sin embargo su rostro es exquisitamente hermoso. Un texto hindú describe la creación de la diosa de una forma que dramáticamente caracteriza cómo una de las consortes o contrapartes femeninas de Shiva (las otras son Parvati y Kali) activa el poder de su consorte: “En una ocasión, en un tiempo pasado, los dioses se vieron en un predicamento… Véase Manifestaciones de la Madre Divina en Oriente .

Es la más temible de las consortes de Shiva. Se representa de color azul oscuro con fieros ojos llameantes, usualmente con un semblante aterrador, con la lengua fuera, con un collar de calaveras o cabezas humanas y un cinturón de brazos cercenados. En una mano sostiene una espada y en las demás ya la cabeza cercenada de un demonio, un escudo o una soga; sus manos pueden también hacer el gesto de valentía y ofrecer bendiciones y beneficios. El aspecto temible… Véase Manifestaciones de la Madre Divina en Oriente .

El maestro ascendido Jesucristo . El avatar de la era de Piscis; la encarnación de la Palabra, el Cristo Universal; el ejemplo de conciencia crística que los hijos de Dios tendrían que haber manifestado durante la dispensación de dos mil años de la era de Piscis; aquel que manifestó la plenitud del Ser Crístico y que por tanto fue llamado Jesús el Cristo. Vino para revelar el Ser Crístico individual a la humanidad entera y para demostrar las obras del Padre (la Presencia YO SOY) que Sus hijos e hijas pueden realizar en y a través de la llama del Ser Crístico o Yo Crístico individual. Jesús ocupa el cargo de Instructor del Mundo en la jerarquía, que comparte con el maestro ascendido Kuthumi, quien estuvo encarnado como san Francisco. El retiro de Jesús es el Templo de la Resurrección, ubicado en el reino etérico sobre Tierra Santa. También presta su servicio en el Retiro Árabe, en el desierto de Arabia, al noreste del Mar Rojo. Véase “Jesucristo y Saint Germain vienen a señalar el camino en la era de Acuario”, en Alquimia II.

Arcangelina del quinto rayo, complemento divino del arcángel Rafael, Reina de los Ángeles y la bendita madre de Jesús. Su nombre significa Rayo de la Madre (inglés: Mother Ray, Ma Ray). Llamada por el Padre para encarnar en la tierra y dar nacimiento al Cristo que habría de salvar a aquellas almas que habían sido descarriadas por los rebeldes luciferinos, María es uno de los miembros de las huestes del SEÑOR que a lo largo de sus encarnaciones en la tierra ha ejemplificado ardientemen­te la Maternidad de Dios… Al concluir su vida de santidad como la Madre de Jesús, y habiendo cumplido su plan divino, María ascendió al corazón del Padre. Hoy presta servicio a la humanidad en la “Iglesia viviente” en niveles internos, muy cerca de las jerarquías de ángeles y maestros ascendidos que conforman la Gran Hermandad Blan­ca. La intercesión de la Madre María es inmediata cuando se da su Rosario de la Nueva Era, que dictó a la Mensajera Elizabeth Clare Prophet en 1972. Véase María, la madre de Jesús.

La séptima era, del séptimo rayo, que es el rayo de la llama violeta, la séptima dispensación, cuyo jerarca es Saint Germain. Ciclo de dos mil años posterior a Piscis; la era del Espíritu Santo y de la Madre Divina. Acuario puede ser una era de libertad, paz e iluminación, de progresos tecnológicos combinados con desarrollo espiritual. Puede ser una era en la que rompamos definitivamente con el pasado aplicando la llama violeta.

"Guru Ma", la mensajera de la Gran Hermandad Blanca en activo de 1961 a 1999, que hizo su transición a los planos superiores en 2009. Infundida del fuego del Espíritu Santo y la era de Acuario, fue pionera del pensamiento religioso mo­derno, enseñando los senderos místicos de las principales religiones del mundo. Sus libros desafían al cristianismo dominante con preguntas audaces y respuestas aún más audaces. 

De la Gran Hermandad Blanca, Elizabeth Clare Prophet

Orden espiritual de santos occidentales y adeptos orientales que se han reunido con el Espíritu del Dios vivo; las huestes celestiales. Han trascendido los ciclos de karma y renacimiento y ascendido (acelerado) a aquella realidad superior que es la morada eterna del alma. En cada era, cultura y religión han surgido maestros ascendidos de la Gran Hermandad Blanca, unidos para los más altos propósitos de la hermandad del hombre bajo la Paternidad de Dios, para inspirar avances creativos en la educación, las artes y las cien­cias, el gobierno divino y la vida abundante en las economías de las naciones. La palabra “blanca” no se refiere a raza sino al aura (halo) de luz blanca que circunda su forma. La Hermandad comprende entre sus filas a ciertos chelas no ascendidos de los maestros ascendidos. Jesucristo reveló la existencia de esta orden celestial de santos “vestidos de blanco” a su siervo Juan. Véase jerarquía cósmica, Pléyades.

Apocalipsis 3:4, 5; 6:9-11; 7:9, 13, 14; 19:14

La Tercera Persona de la Trinidad; la omnipresencia de Dios; las lenguas hendidas de fuego que focalizan a Dios Padre-Madre, también llamado el fuego sagrado; las energías de Vida que animan a un cosmos. En la Trinidad hindú de Brahma, Vishnu y Shiva, el Espíritu Santo corresponde a Shiva, conocido como el Destructor-Liberador porque su amor que todo lo consume, cuando se invoca en los planos de la Materia, ata a las fuerzas del mal y transmuta la causa y el efecto de las creaciones erróneas de los hombres, liberándolos de la prisión de su karma y de los seres oscuros que la habitan. El prana es la esencia del Espíritu Santo que ingerimos con el aliento del fuego sagrado a través de los chakras para nutrir a los cuatro cuerpos inferiores. El Espíritu Santo es el foco del equilibrio del Dios Padre-Madre en el núcleo de fuego blanco del ser. El exorcismo de los espíritus malignos y de las entidades impuras se realiza mediante el fuego sagrado del Espíritu Santo, en el nombre del Cristo y del YO SOY EL QUE YO SOY. Los nueve dones del Espíritu Santo son poderes que se otorgan a los siervos del Señor para atar a la muerte y el infierno y realizar Sus obras en la tierra.

     La Persona y la Llama del Espíritu Santo es el Consolador que Jesús prometió que vendría cuando nuestro Señor nos dejara –a iluminarnos, a instruirnos y a hacernos recordar todas las cosas que el amado Jesús nos ha enseñado, tanto en la tierra como en el cielo. Cada vez que un hijo o hija de Dios asciende a la Presencia del YO SOY EL QUE YO SOY, el Espíritu Santo desciende para llenar el vacío y magnificar la Presencia del Señor en la tierra. Es éste el ritual del descenso del Espíritu Santo prometido por Jesús a sus discípulos cuando el Maestro dijo: “Permaneced en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis dotados del poder de las alturas”, cosa que ocurrió en Pentecostés después del ascenso de Jesús al cielo.

      El representante de la llama del Espíritu Santo para las evoluciones de la tierra es el maestro ascendido que ocupa el cargo de Maha Chohán. El Espíritu Santo es la Personalidad Impersonal de la Divinidad y está ubicada en el lado occidental de la Ciudad Cuadrangular. Véase Gráfica de tu Ser Divino.

1 Corintios 12:4-11; Juan 14:16, 26; 16:7; Lucas 24:49, 51; Marcos 16-19; Hechos 2:1-4

Con la llegada de Jesucristo y de la dispensación de Piscis se abrió a los hijos de Dios la puerta de la Presencia YO SOY. El Padre envió a Su Hijo, el Unigénito del YO SOY EL QUE YO SOY, para convertirse en el Bendito Mediador entre el plano de Su absoluta perfección y el plano de imperfección al que Sus hijos descarriados habían descendido.

     Con la dispensación de Jesucristo, el Conquistador de la era de Piscis, se postergó una enorme cantidad de karma de la humanidad. Mediante su sacrificio y su victoria se quitó todo el peso del mal uso de la luz en todo el planeta, dando a las evoluciones de la tierra la oportunidad de realizar el pleno potencial de su realidad crística. Hacia el final del ciclo, los “pecados” del mundo que cargó Jesucristo el Salvador —el karma mundial aplazado por la gracia y la misericordia de la Ley— se fueron devolviendo a la humanidad para que pudiera vencer el pecado, la enfermedad y la muerte. Al llevar su propia carga de karma personal y planetario, ahora tienen los hombres la oportunidad de aplicar las enseñanzas de los maestros ascendidos para redimir las energías mal utilizadas en ciclos anteriores, así como de cumplir con los requisitos para la ascensión siguiendo el sendero de discipulado bajo la guía de Jesús, quien dijo: “El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; y mayores que éstas hará, porque yo voy a mi Padre” (Juan 14:12).

     Fue una era de oportunidad para derrotar al karma y saldarlo en un ciento por ciento si los individuos así lo deseaban.

     ¡Durante los últimos dos mil años los Cuatro Jinetes estuvieron entregando un paquete de karma personal y planetario! Esto significa que el karma acumulado de las evoluciones de la tierra durante las once eras pasadas se venció en los albores de la era de Piscis.

     Si el avatar Jesucristo no hubiera intervenido para mitigar ese karma de 25,800 años, en la tradición de los adeptos de Oriente, ya que el Señor Maitreya, el Buda Gautama y Sanat Kumara habían sostenido ese karma antes que él, todo el karma habría descendido al iniciar la era de Piscis. Pero como Jesús eligió encarnar y cumplir su misión, este karma fue mitigado en porcentajes y se permitió que descendiera en una serie de ciclos a lo largo de toda la era.

     Los Cuatro Jinetes se desplazaron por ciclos, en una aparente carrera. Con cada ciclo —durante el cual recorrieron los doce signos del zodiaco entregando el karma de la humanidad en las doce líneas del reloj cósmico se fueron acercando al centro, los ciclos se acortaron y duraron cada vez menos.

     El primer ciclo, que empezó hace dos mil años, duró 1305 años. El último, que incluyó el decenio de los años noventa, tomó sólo 12 años. Y así, a lo largo de una carrera implacable de veinte siglos los Cuatro Jinetes fueron trazando a nuestro alrededor una espiral de energía cada vez más apretada que se fue aproximando cada vez más a la octava física.

Dijo Elizabeth Clare Prophet en 1991:

"A medida que nos acercamos al final de la era de Piscis, estamos cosechando el karma de ese ciclo de dos mil años así como de ciclos anteriores. En los días de Noé, Dios a través de la naturaleza borró la computadora planetaria, aunque no completamente, con el hundimiento de la Atlántida, conocido como el diluvio. Nuestro karma se ha venido acumulando no solamente desde el diluvio sino también desde la anterior era de Piscis, hace 25,800 años.

     "El karma no es un castigo, aunque los que lo reciben puedan experimentarlo como tal. La intención del karma es que nos enseñe las lecciones de vida que nos hemos rehusado a aprender de otra manera. El karma es el efecto de cualquier pensamiento, sentimiento, palabra y acción que hayamos echado a andar contaminando la energía de Dios en el ejercicio de nuestro propio libre albedrío...

     "El mensaje de los años noventa, el decenio de transición entre dos eras, la de Pscis y la de Acuario, es: Debemos pagar nuestras deudas kármicas...

     "El tiempo y el espacio nos ofrecen la opción de saldar karma antes de que se venza —pagar la hipoteca, por así decir, antes que el cobrador se quede con nuestra granja, nuestro negocio o nuestra casa. ¡Y precisamente es ésta la finalidad de la vida."

(griego: Christos, “ungido”). Mesías (hebreo y arameo: “ungido”); “el Ungido”, aquel que es investido e infundido o ungido de la luz (el Hijo) de Dios. La Palabra, el Logos, la Segunda Persona de la Trinidad: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad… Aquél era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene al mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por él y el mundo no le conoció.” En la Trinidad hindú de Brahma, Vishnu y Shiva, el término “Cristo” corresponde a la encarnación de Vishnu, el Preservador; avatara, hombre Dios, el que despeja la oscuridad, guru.

     El Cristo Universal es el mediador entre los planos del Espíritu y los planos de la Materia; personificado como el Santo Ser Crístico, es el mediador entre el Espíritu de Dios y el alma del hombre. El Cristo Universal sostiene el nexo (el flujo en forma de ocho) de la conciencia a través del cual las energías del Padre (Espíritu) pasan a sus hijos para la cristalización (inglés: Christ-realization: realización crística) de la Llama de Dios por el esfuerzo de su alma en el vientre cósmico (la matriz) de la Madre (Materia). A este proceso se le llama materialización (inglés: Mater-realization: realización en la Materia), “El Descenso”. El proceso por el cual las energías de la Madre aglutinadas en el alma pasan a través del nexo de la conciencia crística hacia el Padre es la aceleración llamada espiritualización (inglés: Spirit-realization: realización en el Espíritu), “El Ascenso”. Otro nombre que se le da al proceso mediante el cual la energía del alma regresa de la Materia al Espíritu es sublimación (inglés: sublimation: sublime action: acción sublime) o transmutación. Siendo ya una con el Hijo, el alma experimenta la consumación de este proceso como la ascensión, la unión con el Espíritu de la Presencia YO SOY, el Padre. La ascensión es el cumplimiento en el cielo de la promesa de Jesús en la tierra: “En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros… El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.”

     La fusión de las energías de la polaridad positiva y negativa de la Divinidad en la creación ocurre a través del Cristo Universal, el Logos sin el cual “nada de lo que es fue hecho”. El flujo de luz del macrocosmos hacia el microcosmos, del Espíritu (la Presencia YO SOY) al alma y de regreso siguiendo la espiral en forma de ocho, se cumple a través de este bendito Mediador que es Cristo, el SEÑOR, la verdadera encarnación del YO SOY EL QUE YO SOY. Ya que Jesús es esa Palabra encarnada, puede decir: “El YO SOY es [el YO SOY en mí es] la Puerta Abierta [al cielo y a la tierra] que ningún hombre puede cerrar”, y “Todo el Poder me es dado [a través del YO SOY en mí] en el cielo y en la tierra”, y también “He aquí, YO SOY [el YO SOY en mí está] vivo por siempre –como Arriba, así abajo– y tiene las llaves del reino de los cielos y las llaves de la muerte y el infierno, y a quienquiera que el Padre quiera yo se las doy, y son dadas en su nombre”. Esto que aún hoy afirma el maestro ascendido Jesucristo también lo afirma para nosotros nuestro Santo Ser Crístico. Así, el Cristo Universal del Hijo único y de los muchos efectivamente mediatiza la Presencia del YO SOY hacia nosotros a través de nuestro propio y amado Santo Ser Crístico. Ésta es la verdadera comunión con el Cristo Cósmico cuyo Cuerpo (Conciencia) fue “partido”, compartido, individualizado para cada hijo del corazón del Padre. Los Hijos de Dios son depositarios de la Máxima Luz para los que aún son criaturitas en Cristo.

     El término “Cristo” o “ungido del Cristo” también denota un cargo en la jerarquía que ocupan los que han alcanzado la automaestría en los siete rayos y los siete chakras del Espíritu Santo. La maestría crística incluye equilibrar la llama trina (los atributos divinos de poder, sabiduría y amor) para la armonización de la conciencia y la implementación de la maestría de los siete rayos en los chakras y en los cuatro cuerpos inferiores mediante la Llama de la Madre (la kundalini elevada). En la hora designada para la ascensión, el alma así ungida eleva la espiral de la llama trina desde abajo de los pies, pasando por toda la forma, para la transmutación de todo átomo y célula de su ser, conciencia y mundo. La saturación y la aceleración de los cuatro cuerpos inferiores y el alma mediante esta luz transfiguradora de la llama crística ocurre en parte durante la iniciación de la transfiguración, se incrementa con la resurrección y adquiere plena intensidad durante el ritual de la ascensión.

     El Ser Crístico individual, el Cristo personal, es el iniciador de toda alma viviente. Cuando el individuo pasa estas diversas iniciaciones en el sendero de la cristeidad, incluyendo “dar muerte al morador del umbral”, se gana el derecho a que se le llame ungido del Cristo así como hijo o hija de Dios. Hay quienes, en eras pasadas, se ganaron semejante título y comprometieron esa culminación o no lograron manifestarla en encarnaciones subsiguientes. En esta era el Logos los requiere para que manifiesten su maestría divina interna y la perfeccionen en el plano físico mientras están en encarnación física. Por lo tanto, para asistir a los hijos e hijas de Dios en hacer que su manifestación sea conmensurable con su luz interior, los maestros de la Gran Hermandad Blanca han dado sus enseñanzas a través de los maestros ascendidos y de sus mensajeros en este siglo [XX]. Y Saint Germain fundó la Fraternidad de Guardianes de la Llama, a través de la cual envía lecciones mensuales graduadas a los miembros de esta orden, dedicada a guardar la llama de la Vida en todo el mundo. Antes de pasar con éxito las iniciaciones del discipulado, se hace referencia al individuo como hijito de Dios, en contraste con el término “Hijo de Dios”, que denota la plena cristeidad, en la cual el alma, en y como Hijo del hombre, se ha fundido en el Hijo de Dios siguiendo el ejemplo de Jesucristo.

     Con la expansión de la conciencia crística, el ungido del Cristo avanza para alcanzar la realización de la conciencia crística en el nivel planetario y es capaz de sostener el equilibrio de la llama crística para las evoluciones del planeta. Cuando logra esto, asiste a los miembros de la jerarquía celestial que prestan su servicio en el cargo de Instructores del Mundo y al Cristo planetario. Véase Gráfica de tu Ser Divino, Jesús.

Juan 1:1-4; 14:20, 23. Cf. Apocalipsis 3:8; Mateo 28:18; Apocalipsis 1:18

1. Los que surgen como fruto de la unión divina de las espirales de Alfa y Omega; los que tienen al Cristo consigo como el Emmanuel. La creación del Padre-Madre Dios (Elohim) hecha a imagen y semejanza del Divino Nosotros, identificada por la llama trina de la Vida anclada dentro del corazón.

     2. En el sendero, la expresión “hijos e hijas de Dios” denota un nivel de iniciación y un rango en la jerarquía que está por encima de los que se llaman niños de Dios, niños en el sentido de que no han pasado las iniciaciones del fuego sagrado en el discipulado, lo que justificaría que se les llamara coherederos con el Cristo, esto es, hijos e hijas de Dios.

La luz espiritual es la energía de Dios; el potencial del Cristo. Como personificación del Espíritu, el término “Luz” puede utilizarse como sinónimo de los términos “Dios” y “Cristo”. Como esencia del Espíritu es sinónimo de “fuego sagrado”. Es la emanación del Gran Sol Central y de la Presencia YO SOY individualizada, y la Fuente de toda vida. Es lo que enciende la chispa divina, porque la Luz verdadera alumbra a toda manifestación de Dios que debe descender a un mundo oscurecido. El portador de Luz es el que desplaza la Oscuridad, y la Luz de su Presencia YO SOY proviene de los reinos del Día Eterno.

Juan 1:7-9

Aproximadamente cada 2,150 años la tierra pasa por una era que corresponde a uno de los doce signos del zodiaco. La duración de una era está determinada por un fenómeno llamado precesión de los equinoccios. Una nueva era comienza cuando el equinoccio de primavera pasa de un signo del zodiaco a otro.

Precesión: Movimiento retrógrado de los puntos equinocciales o de intersección del Ecuador con la Eclíptica, en virtud del cual se van anticipando las épocas de los equinoccios o el principio de las estaciones.

Es un aspecto del séptimo rayo del Espíritu Santo. Es el fuego sagrado que transmuta la causa, el efecto, el registro y el recuerdo del pecado, es decir, del karma negativo. También se le denomina llama de la transmutación, de la libertad y del perdón. Cuando la llama violeta se invoca por medio de la ciencia de la Palabra hablada, produce cambios constructivos.

El nombre de Dios; “Dios en mí es”.

Un duplicado de la Presencia YO SOY de un maestro ascendido.

Chohán del séptimo rayo, de la libertad. Maestro ascendido. Jerarca de la era de Acuario y patrocinador de los Estados Unidos de América. Inicia a las almas en la ciencia y el ritual de la alquimia y la transmutación con la llama violeta, mediante el poder de la Palabra hablada, la meditación y la visualización. Su retiro en América del Norte es la Cueva de los Símbolos en Table Mountain, Wyoming. También utiliza el Retiro del Royal Teton en el Grand Teton, en Jackson Hole (Wyoming); el retiro de su guru, el Gran Director Divino, la Cueva de la Luz en la India; y la Mansión de Rakoczy, su foco en Transilvania. Las melodías clave de la Mansión de Rakoczy son: Cuentos de los Bosques de Viena y la Mar­cha Rakoczy. Véase Tabla de los ocho rayos .

Maestro ascendido que por su dedicación y logro en encarnar las cualidades de Dios es elegido para patrocinar una era.

Haz de luz o de otra energía radiante. Los rayos son las emanaciones de luz de la Divinidad que, cuando se invocan en el nombre de Dios o en el nombre del Cristo, prorrumpen como una llama en el mundo del individuo. Los rayos pueden ser proyectados por la conciencia divina de seres ascendidos o no ascendidos a través de los chakras y del tercer ojo como una concentración de energía que asume numerosas cualidades divinas, como amor, verdad, sabiduría, curación, etc. Haciendo mal uso de la energía de Dios, los practicantes de magia negra proyectan rayos que tienen cualidades negativas, tales como rayos mortales, rayos de sueño, rayos hipnóticos, rayos de enfermedad, rayos psicotrónicos, el mal de ojo, etc. Véase Tabla de los ocho rayos .

Jerarca de las huestes angelicales; el rango más alto entre las órdenes de ángeles. Para cada uno de los siete rayos hay un arcángel que lo preside y que personifica, junto con una arcangelina (su complemento divino), la conciencia divina del rayo y dirige a las bandas de ángeles que bajo su mando prestan servicio en ese rayo. Para sus nombres, rayos y ubicación de sus retiros véase Tabla de los ocho rayos .

Véase arcángel, Tabla de los ocho rayos .