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♦ Visualiza Llama Violeta

Comenzamos a visualizar la llama violeta concentrándonos en el corazón. Visualizamos el fuego del corazón. Sentimos que la llama violeta arde dentro de nuestro corazón y lo envuelve.

Sentados, entramos en meditación profunda y visualizamos la  llama violeta creciendo en tamaño, de adentro hacia afuera, abarcando tanto el corazón físico como el chakra del corazón. Hacemos que la llama violeta se intensifique más y más por medio de la visualización y por la intensidad de nuestro decreto. Luego hacemos que se expanda lentamente hasta que sea tan intensa que ya no podamos ver a través de ella, porque se ha convertido en una manifestación compacta del rayo de luz violeta.

Nuestro foco de invocación es el chakra de la garganta; por medio de este chakra invocamos la llama, ayudados por el chakra del corazón, derramando así amor en la llama y atrayendo amor desde la llama. Con el tercer ojo invocamos la llama al visualizar con intensidad, atrayendo la llama al tercer ojo y dando a la llama el moméntum del fuego sagrado de este chakra. De esta manera podemos utilizar nuestros chakras para meditar en la llama, para focalizarla y para darle nuestra devoción, del mismo modo que recibimos también la devoción de la llama.

Luego visualizamos la llama, que es Dios mismo, subiendo desde abajo de nuestros pies; elevándose palpitante, purificando todos los niveles de nuestro ser. Una vez completamente concentrados en el cuerpo físico, de manera que la sentimos y la vemos, hacemos que se extienda lentamente hacia afuera de nosotros, como un aura que posee el magnetismo de la llama violeta, y hacemos que crezca y se intensifique.

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