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♦ Gráfica de tu Ser Divino

En esta gráfica están representadas tres figuras:

La figura superior es la , el , Dios individualizado para cada uno de sus hijos e hijas. La Mónada Divina se compone de la Presencia YO SOY y el , o cuerpo de la Primera Causa, compuesto por siete esferas concéntricas de luz, que son siete planos diferentes de la conciencia divina. En ellas están registrados nuestros buenos pensamientos, sentimientos, palabras, obras y talentos de vidas pasadas, a los cuales tenemos acceso.

La figura media es el Mediador entre Dios y el hombre, el Santo , conocido también como o . Es el instructor interno que arropa al yo inferior y que transmite al , desde la Presencia YO SOY, las energías vitales, reduciendo antes su vibración, hasta que nos volvemos uno con Él en el ritual de la .

La figura inferior consta del alma, que evoluciona en los , y de los (el o de la memoria, el , el o de los deseos y el ), que utiliza para saldar y cumplir con su . Es una representación de ti mismo como discípulo en el . Corresponde al templo del , cuyo está representado por la que lo envuelve, y afuera de ella está el .

En la figura inferior está la sellada dentro de la , en el . Es la chispa de vida, el don de vida, conciencia y de la Presencia YO SOY. Mediante el amor, la sabiduría y el poder de la Deidad anclados en la llama trina, el alma puede cumplir su razón de ser en la tierra.

El o de plata es la “corriente de vida” que desciende del corazón de la Presencia YO SOY, pasa por el Santo Ser Crístico y luego al cuerpo por el de la coronilla, para nutrir y sostener al alma y sus cuatro cuerpos inferiores a través de los siete chakras e impulsar el latido de la llama trina en la cámara secreta del corazón.

Justo encima del Santo Ser Crístico se encuentra la paloma del Espíritu Santo, que desciende sobre el hijo del hombre cuando éste se convierte en la conciencia crística en el .

 

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El YO SOY EL QUE YO SOY (Éxodo 3:13-15), la presencia individualizada de Dios que es el foco de cada alma. La identidad divina del individuo; la Mónada Divina; la Fuente individual; el Padre. El origen del alma que se focaliza en los planos del Espíritu, justo arriba de la forma física; la personificación de la Llama de Dios para el individuo. Véase Gráfica de tu Ser Divino.

El nombre de Dios (Éxodo 3:14). Véase Presencia YO SOY.

El cuerpo de la Primera Causa; siete esferas concéntricas de luz y conciencia que se interpenetran y que rodean a la Presencia YO SOY en los planos más altos del Espíritu, cuyo moméntum, incrementado  por las palabras y las obras buenas del SEÑOR manifestadas por el alma en todas sus vidas pasadas, es accesible hoy en todo momento, según lo necesitemos. Nuestros recursos espirituales y nuestra creatividad ­—talentos, gracias, dones y genio, almacenados debido a un servicio ejemplar en los siete rayos pueden ser atraídos desde el cuerpo causal con invocaciones a la Presencia YO SOY en el nombre del Ser Crístico. Además de ser el lugar donde nos “hacemos tesoros en el cielo” —el almacén de toda cosa buena y perfecta que forma parte de nuestra verdadera identidad—, las grandes esferas del cuerpo causal son el lugar de morada de Dios el Altísimo al que Jesús se refirió cuando dijo: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay… voy, pues, a preparar lugar para vosotros… Vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo: para que donde yo estoy [ahí donde YO, el Cristo encarnado, SOY en la Presencia YO SOY] vosotros también estéis.” El cuerpo causal es la mansión, o morada, del Espíritu del YO SOY EL QUE YO SOY al cual el alma retorna a través de Cristo Jesús y el Ser Crístico individual en el ritual de la ascensión. Pablo se refería al cuerpo causal como la estrella de la individualización de la Llama de Dios de todo hombre cuando dijo: “porque una estrella es diferente de otra en gloria”. Véase Gráfica de tu Ser Divino.

Mateo 6:19-21; Juan 14:2; 3:1; 1 Corintios 15:41

Santo Ser Crístico o Yo Crístico, es el foco individualizado del "unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad". El Cristo Universal individualizado como la auténtica identidad del alma. El Yo Real de todo hombre, mujer y niño hacia el cual el alma debe alzarse. El Ser Crístico es el mediador entre un hombre y su Dios. Es el instructor, el maestro y el profeta personal de un individuo, que oficia como sumo sacerdote ante el altar del Santísimo (la Presencia YO SOY) del templo edificado sin manos de todo hombre.

El advenimiento de la percepción universal del Ser Crístico entre el pueblo de Dios en la tierra ha sido profetizado por los profetas como el descenso del SEÑOR NUESTRA JUSTICIA, llamado también VÁSTAGO, en la Era Universal que está por llegar. Cuando alguien alcanza la plena identificación del alma con el Ser Crístico, se le llama ser crístico o ungido, y se ve al Hijo de Dios brillar a través del Hijo del hombre.

Juan 1:14; Isaías 11-1; Jeremías 23:5, 6; 33-15, 16; Zacarías 3:8, 6:12

O Conciencia Superior. Es el Santo Ser Crístico. Véase Gráfica de tu Ser Divino.

El Cuerpo Mental Superior. El Santo Ser Crístico. Véase Ego Divino, Gráfica de Tu Ser Divino, Ser Superior.

Dios es un Espíritu y el alma es el potencial vivo de Dios. La petición de libre albedrío que el alma hizo  y su consiguiente separación de Dios tuvieron como consecuencia el descenso de este potencial al estado carnal inferior. Sembrada en deshonor, el alma está destinada a elevarse con honores a la plenitud de ese estado divino que es el Espíritu único de toda Vida. El alma puede perderse; el Espíritu no puede morir.

     El alma permanece como un potencial que ha caído a niveles más bajos de vibración y de conciencia, y debe ser imbuida de la realidad del Espíritu, purificada por medio de la oración y la súplica y devuelta a la gloria de la cual descendió y a la unidad del Todo. Esta reunión del alma con el Espíritu es el matrimonio alquímico, que determina el destino del ser y lo convierte en uno con la Verdad inmortal. Cumplido este ritual, el Ser superior se corona Señor de la Vida y se descubre que el potencial de Dios realizado en el hombre es el Todo-en-todo.

El ritual en el que el alma se reúne con el Espíritu del Dios vivo, la Presencia YO SOY. Es la culminación de la estadía divinamente victoriosa del alma en el tiempo y el espacio. Es la recompensa del justo, el regalo de Dios tras el juicio final delante del gran trono blanco, durante el cual todo hombre es juzgado “según sus obras”.

     Enoc, de quien se dice que “caminó con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios”, pasó por la ascensión; también Elías, quien subió al cielo en un torbellino; y Jesús, aun cuando su ascensión no tuvo lugar en la ocasión en que las escrituras dicen que fue llevado al cielo en una nube. El Morya, maestro ascendido, ha revelado que Jesús vivió muchos años después de estos hechos e hizo su ascensión después de su fallecimiento en Cachemira, a los 81 años, en el año 77 d.C.

     La reunión con Dios en la ascensión, esto es, el término de las rondas de karma y renacimiento y el regreso a la gloria del SEÑOR, es la meta de la vida para los hijos e hijas de Dios. Jesús dijo: “Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, incluso el Hijo del hombre.” Por medio de la salvación (inglés: salvation), la “autoelevación” (inglés: Self-elevation), o sea, la elevación consciente del Hijo de Dios dentro de su templo, el alma se pone el vestido de bodas para realizar la función del Hijo (inglés: Son, o Sun [sol], o luzde la manifestación (inglés: man: hombre): el Hijo del hombre. Siguiendo el sendero iniciático de Jesús, el alma, habiendo saldado su karma y cumplido su plan divino, se fusiona con la conciencia crística y después con la presencia viva del YO SOY EL QUE YO SOY. Una vez que la ascensión ha tenido lugar, el alma, el aspecto corruptible del ser, se convierte en el incorruptible, un átomo en el Cuerpo de Dios. Véase matrimonio alquímico.

Apocalipsis 20:12-13; Génesis 5:24; 2 Reyes 2:11; Lucas 24:50-51; Hechos 1:9-11; Juan 3:13

Fuego, aire, agua y tierra. Véase Materia, plano astral, plano etérico.

Cuatro capas de cuatro distintas frecuencias que rodean al alma (los cuerpos físico, emocional, mental y etérico) y que proveen al alma de vehículos en su viaje por el tiempo y el espacio. La capa etérica, la de más alta vibración, es la entrada para los tres cuerpos superiores: el Ser Crístico, la Presencia YO SOY y el cuerpo causal. Son las túnicas de pieles mencionadas en Génesis 3:21. Véase cuerpo astral, cuerpo de los deseos, cuerpo emocional, cuerpo etérico, cuerpo físico, cuerpo mental, Gráfica de tu Ser Divino, magnetismo animal.

Uno de los cuatro cuerpos inferiores del hombre, que corresponde al elemento fuego y al primer cuadrante de la Materia. Llamado envoltura del alma, sustenta el arquetipo del plan divino y la imagen de la perfección crística que está llamada a representar en el mundo de la forma. Llamado también cuerpo de la memoria.

     Sanat Kumara anunció el primer día del año de 1985 que la tierra había recibido una nueva capa etérica conteniendo el registro y el arquetipo del plan divino original del planeta. También anunció que la oportunidad de que el mundo restaurara la era deoro nunca había sido mayor.

Uno de los cuatro cuerpos inferiores del hombre, que corresponde al elemento aire y al segundo cuadrante de la Materia; el cuerpo cuya finalidad es constituir el vehículo, o el recipiente, para la mente de Dios o mente del Cristo. “Haya, pues, en vosotros esta Mente [universal] que hubo también en Cristo Jesús”. Hasta que no es avivado, este cuerpo sigue siendo el vehículo de la mente carnal, a menudo llamado cuerpo mental inferior, en contraste con el Cuerpo Mental Superior, sinónimo de Ser Crístico o de conciencia crística.

Filipenses 2:5

Uno de los cuatro cuerpos inferiores del hombre, que corresponde al elemento agua y al tercer cuadrante de la Materia; el vehículo de los deseos y sentimientos de Dios que se manifiestan en el ser del hombre. Llamado también cuerpo astral, cuerpo de los deseos o cuerpo de los sentimientos.

El más denso de los cuatro cuerpos inferiores del hombre, correspondiente al elemento tierra y al cuarto cuadrante de la Materia. El vehículo para la estancia del alma en la tierra y el foco para la cristalización en la forma de las energías de los cuerpos etérico, mental y emocional.

(sánscrito: “acto, acción, obra”). El karma es energía/conciencia en acción; la ley de causa y efecto y retribución. Llamada también ley del círculo, que decreta que cualquier cosa que hagamos completará un círculo y regresará a nuestra puerta para resolución. Pablo dijo: “Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Newton observó: “Para toda acción hay una reacción igual y opuesta.” La ley del karma requiere que el alma reencarne hasta que todos los ciclos kármicos se hayan saldado. Así, de una vida a la siguiente el hombre determina su destino por sus acciones, incluyendo sus pensamientos, sentimientos, palabras y obras. Saint Germain enseña el sendero acelerado de la transmutación del karma con la llama violeta del Espíritu Santo y trascendiendo las rondas de renacimiento a través del sendero de la cristeidad individual que conduce a la ascensión demostrada por Jesús.

Gálatas 6:7

Plan de Dios para el alma, para la individualización de la llama divina ordenada en el principio, cuando el arquetipo original de la vida fue impreso sobre el núcleo de fuego blanco de la Presencia YO SOY individual. El plan divino determina los límites de la expresión individual del libre albedrío. Tal como la bellota está destinada a convertirse en roble, cada alma individual está destinada a realizar la plenitud de su potencial preordenado (pero no predestinado) atrayéndolo del Árbol de la Vida: de la Presencia YO SOY y el cuerpo causal, haciendo uso del libre albedrío. Qué es ese potencial y cómo ha de autorrealizarse en esta vida es algo conocido por Dios y puede ser revelado a la conciencia externa a través de la dedicación tanto al Ser Crístico individual como a la Presencia YO SOY y al Gran Director Divino.

La entrada estrecha y el camino angosto que conduce a la vida (Mateo 7:14). El sendero de iniciación por el cual el discípulo que va en pos de la conciencia crística supera paso a paso las limitaciones de la individualidad en el tiempo y el espacio y alcanza la reunión con la Realidad a través del ritual de la ascensión.

La Tercera Persona de la Trinidad; la omnipresencia de Dios; las lenguas hendidas de fuego que focalizan a Dios Padre-Madre, también llamado el fuego sagrado; las energías de Vida que animan a un cosmos. En la Trinidad hindú de Brahma, Vishnu y Shiva, el Espíritu Santo corresponde a Shiva, conocido como el Destructor-Liberador porque su amor que todo lo consume, cuando se invoca en los planos de la Materia, ata a las fuerzas del mal y transmuta la causa y el efecto de las creaciones erróneas de los hombres, liberándolos de la prisión de su karma y de los seres oscuros que la habitan. El prana es la esencia del Espíritu Santo que ingerimos con el aliento del fuego sagrado a través de los chakras para nutrir a los cuatro cuerpos inferiores. El Espíritu Santo es el foco del equilibrio del Dios Padre-Madre en el núcleo de fuego blanco del ser. El exorcismo de los espíritus malignos y de las entidades impuras se realiza mediante el fuego sagrado del Espíritu Santo, en el nombre del Cristo y del YO SOY EL QUE YO SOY. Los nueve dones del Espíritu Santo son poderes que se otorgan a los siervos del Señor para atar a la muerte y el infierno y realizar Sus obras en la tierra.

     La Persona y la Llama del Espíritu Santo es el Consolador que Jesús prometió que vendría cuando nuestro Señor nos dejara –a iluminarnos, a instruirnos y a hacernos recordar todas las cosas que el amado Jesús nos ha enseñado, tanto en la tierra como en el cielo. Cada vez que un hijo o hija de Dios asciende a la Presencia del YO SOY EL QUE YO SOY, el Espíritu Santo desciende para llenar el vacío y magnificar la Presencia del Señor en la tierra. Es éste el ritual del descenso del Espíritu Santo prometido por Jesús a sus discípulos cuando el Maestro dijo: “Permaneced en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis dotados del poder de las alturas”, cosa que ocurrió en Pentecostés después del ascenso de Jesús al cielo.

      El representante de la llama del Espíritu Santo para las evoluciones de la tierra es el maestro ascendido que ocupa el cargo de Maha Chohán. El Espíritu Santo es la Personalidad Impersonal de la Divinidad y está ubicada en el lado occidental de la Ciudad Cuadrangular. Véase Gráfica de tu Ser Divino.

1 Corintios 12:4-11; Juan 14:16, 26; 16:7; Lucas 24:49, 51; Marcos 16-19; Hechos 2:1-4

El fuego de la Kundalini, que se encuentra como una serpiente enroscada en el chakra de la base de la columna (el muladhara), y que con pureza espiritual y automaestría se eleva hacia el chakra de la coronilla, acelerando los centros espirituales o chakras a su paso. Dios, luz, vida, energía, el YO SOY EL QUE YO SOY. “Nuestro Dios es un fuego consumidor” (Hebreos 12:29). El fuego sagrado es la precipitación del Espíritu Santo para el bautismo de las almas, para la purificación, para la alquimia y la transmutación y para alcanzar la ascensión, ritual sagrado mediante el cual el alma retorna al Único.

Es un aspecto del séptimo rayo del Espíritu Santo. Es el fuego sagrado que transmuta la causa, el efecto, el registro y el recuerdo del pecado, es decir, del karma negativo. También se le denomina llama de la transmutación, de la libertad y del perdón. Cuando la llama violeta se invoca por medio de la ciencia de la Palabra hablada, produce cambios constructivos.

Gráfica de Tu Yo DivinoEl Tubo de Luz que se muestra en la Gráfica de tu Yo Divino es un escudo de luz blanca protectora de cerca de tres metros de diámetro que desciende de Dios y se extiende por debajo de nuestros pies.

El Tubo de Luz puede proteger contra energías malignas dirigidas hacia nosotros por el enojo, la crítica, el odio o los celos de alguna persona. Cuando no estamos protegidos, estas energías negativas pueden ponernos irritables o deprimidos e incluso hacer que tengamos accidentes. El Tubo de Luz nos ayuda a permanecer centrados y en paz.

Dios profetizó a Israel: “Yo seré para ella … muro de fuego en derredor” [Zacarías 2:5]. Éste es el Tubo de Luz: el muro a nuestro alrededor que nos sella y nos protege de la conciencia de masas, de pensamientos de celos o envidia, de toda clase de condición de enfermedad en el planeta. Es una protección espiritual que todos necesitamos.

Es bueno dar el decreto del “Tubo de Luz” cada mañana antes que empiece la agitación del día. Si durante el día nos sentimos sin energía, agotados o vulnerables, podemos repetir el decreto según sea necesario.

Al recitar el decreto, ve la luz resplandeciente de tu Presencia YO SOY más brillante que el sol en la nieve recién caída, fusionándose para formar un muro impenetrable a tu alrededor. En el interior de este centelleante tubo de luz visualízate envuelto en llama violeta, el fuego espiritual del Espíritu Santo.

------Tube of Light

Round me seal your Tube of Light
From Ascended Master flame
Called forth now in God’s own name.
Let it keep my temple free
From all discord sent to me.
I AM calling forth Violet Fire
To blaze and transmute all desire,
Keeping on in Freedom’s name
Till I AM one with the Violet Flame. [3x]

Ir a visualización y audio del Tubo de luz

Por qué en inglés

La llama del Cristo, la chispa de la vida que arde en la cámara secreta del corazón de los hijos e hijas de Dios. La sagrada trinidad de poder, sabiduría y amor que es la manifestación del fuego sagrado. Véase Gráfica de tu Ser Divino.

(sánscrito: ananda-kanda, “raíz de la beatitud”). Chakra del octavo rayo. El santuario de meditación detrás del chakra del corazón, el lugar al que se retira el alma de los portadores de luz. Es el núcleo de la vida donde el individuo se ve cara a cara con el Guru interno, el amado Santo Ser Crístico, y recibe las pruebas para el alma que preceden a la unión alquímica con ese Santo Ser Crístico: el matrimonio del alma con el Cordero.

     Cámara espiritual situada detrás del chakra del corazón y rodeada por una gran luz y protección. Es el punto de conexión del cordón de luz que desciende desde la Presencia YO SOY para sostener el latido del corazón físico, dando vida, propósito e integración cósmica. Es el lugar especial donde se comulga con el Santo Ser Crístico y se aviva el fuego de la llama trinaVéase matrimonio alquímico, Tabla de los chakras , Decretos de Corazón, Cabeza y Mano .

El reino de los cielos. El plano más elevado en la dimensión de la Materia; plano tan concreto y real (y más todavía) que el plano físico pero que se experimenta a través de los sentidos del alma en una dimensión y una conciencia más allá de la percepción física. El plano en que los registros akáshicos de la evolución completa de la humanidad se plasman individual y colectivamente. Es el mundo de los maestros ascendidos y sus retiros, ciudades etéricas de luz donde las almas de un orden mayor de evolución moran entre una encarnación y otra. Es el plano de la realidad libre de la sociedad sórdida, pecaminosa y enferma que los hombres y los demonios han conformado en los planos terrenales. Aquí la era de oro está en curso. El Amor es la plenitud de la Presencia de Dios por doquier, y los ángeles y los elementales, junto con los niños de Dios, sirven en armonía para manifestar el reino del Cristo en la Era Universal, por los siglos de los siglos. Como tal, es el plano de transición entre los reinos terrenal/celestial y el reino de Dios, el Espíritu, o Absoluto.

     El plano etérico inferior se traslapa con los cinturones astral, mental y físico. Está contaminado por estos mundos inferiores ocupados por la falsa jerarquía y la conciencia de masas que ésta controla, incluidas sus matrices y emociones (inglés: e-motions = energies in motion, “energías en movimiento”).

La libertad de crear; la opción de elegir el camino de la derecha o el camino de la izquierda, la Vida o la Muerte, las espirales de conciencia positivas o las negativas. Como el alma posee el don del libre albedrío, puede elegir permanecer en el plano de la relatividad, donde el bien y el mal son relativos según la propia perspectiva en el tiempo y el espacio; o bien puede elegir el plano del Absoluto, donde el Bien es real y el Mal es irreal y el alma contempla “cara a cara” a Dios como la Verdad viva. Libre albedrío o libre arbitrio significa que el individuo puede aceptar o rechazar el plan divino, las leyes de Dios y la oportunidad de vivir en la conciencia del Amor.

     El don del libre albedrío otorgado por Dios conlleva una cierta extensión de conciencia, conocida como extensión de la vida (una serie de encarnaciones) y “los términos de la habitación del hombre”. El alma, por tanto, no solo está confinada al tiempo y el espacio durante su periodo de experimentación con el libre albedrío, sino que también está limitada a un cierto número de ciclos de vida. Al termino de esta oportunidad (compartimentada en días, años y dimensiones), el uso que haya hecho el alma del don del libre albedrío determina su destino. El alma que ha escogido glorificar al Ego Divino (la Realidad) asciende a la Presencia del YO SOY EL QUE YO SOY. El alma que ha elegido glorificar al ego humano (la irrealidad) pasa por la segunda muerte, esto es, su conciencia de negación del Ego será cancelada para siempre; y todas sus energías, que se pasan simultáneamente por el fuego sagrado, se regresan al Gran Sol Central para que ser repolarizadas.

Apocalipsis 20:6, 14; 21:8

La corriente de la luz, la vida y la conciencia de Dios que alimenta y sostiene al alma y sus cuerpos inferiores. Llamado también cordón de plata. Véase Gráfica de Tu Ser Divino.

Eclesiastés 12:6

(sánscrito: “rueda, disco, círculo”). Centros de luz anclados a lo largo de la columna vertebral en el cuerpo etérico; gobiernan el flujo de energía hacia los cuatro cuerpos inferiores del hombre y sostienen la frecuencia de los siete rayos en ellos. Son siete y corresponden a los siete rayos: 1. primer rayo, garganta, azul; 2. segundo rayo coronilla, amarillo; 3. tercer rayo, corazón, rosa; 4. cuarto rayo, base de la columna, blanco; 5. quinto rayo, tercer ojo, verde; 6. sexto rayo, plexo solar, púrpura y oro; 7. séptimo rayo, sede del alma, violeta).

Hay cinco chakras menores correspondientes a los cinco rayos secretos y un total de 144 centros de luz en el cuerpo del hombre. Véase Tabla de los chakras , El aura humana II, de Djwal Kul.

Véase la Armadura de los chakras

La unión permanente del alma con el Santo Ser Crístico, en preparación para la fusión permanente con la Presencia YO SOY en el ritual de la ascensión. Véase alma, cámara secreta del corazón, “El ritual de la unión alquímica”, en Estudios del aura humana II, de Djwal Kul.